Feminización de la sociedad

MARIELA SAGEL*

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Atendiendo una invitación de la embajadora Abigail Castro de Pérez, representante de la OEA en Panamá, asistí la semana pasada a un interesante foro bajo el tema: Mujer y poder: por un mundo con igualdad, en ocasión del Año Interamericano de las Mujeres, 2010. Además de la embajadora Castro, participaron como panelistas la embajadora de México, Yanerith Morgan; la ex canciller Nivia Roxana Castrellón; la ex procuradora Mercedes Araúz de Grimaldo; la rectora de la Universidad Tecnológica, Marcela Paredes de Vásquez; la ex magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Esmeralda de Troitiño; y la presidenta del Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos, Elia López de Tulipano.

Ante un salón atestado de personas, la embajadora de México, nos contó que en el servicio exterior mexicano hay un 50% de mujeres. Con la candidez y agudeza que la caracteriza, detalló los obstáculos invisibles que impiden que la mujer ascienda en la escala laboral, profesional y social. Esos obstáculos son patrones culturales repetidos por los padres a través de generaciones, que estigmatizan a la mujer como la que tiene que atender la casa; y el hombre, el que se encarga de buscar el sustento. No se invierte en la educación de la mujer, porque su destino es el de casarse y procrear.

Otros obstáculos invisibles son la violencia en el hogar, el tipo de educación que reciben las niñas y la causa de que muchas mujeres se estanquen: el embarazo juvenil. La embajadora Morgan aseguró que las mujeres que han logrado ascender a puestos de poder lo han logrado porque han roto con esos obstáculos, y yo endoso completamente esta aseveración, por experiencia propia. La recursiva Nivia Roxana Castrellón vino armada con una presentación digital, abordando el tema de la responsabilidad profesional, donde uno se enfrenta a que el 70% de los pobres del mundo son mujeres y dos tercios de las analfabetas también. La mitad de la población mundial es femenina, pero apenas contamos con una centésima parte de las riquezas. Mencionó que la empresa mundial de servicios de inversión Goldman Sachs, ha comprobado que el retorno de invertir en la educación de una mujer es mayor que en la del hombre. Actualmente en Panama, 83% de los egresados de las universidades son mujeres. Es un hecho que hay menos hogares en situación de pobreza cuando la mujer es la cabeza de la familia.

La Dra. Castrellón no dejó de reiterar que el poder se consolida totalmente cuando se tiene poder económico, de allí lo importante que es promover la independencia económica de la mujer. Cuántas mujeres se aguantan un mal matrimonio por el terror a enfrentar la vida sola o no tener quién las mantenga.

Mercedes Araúz fue muy estricta en su tema Seguridad Jurídica de la Mujer Panameña y volvió a destacar el lamentable hecho que en nuestro país las posiciones gerenciales más altas están acaparadas por los hombres. La rectora Paredes agregó una nota simpática, relatando cómo fue que se postuló a un cargo que había sido ocupado tradicionalmente por hombres, y cómo ganó por un pelito. También reafirmó lo ya expuesto: que la calidad de empleos que ostentan los varones triplica el de las mujeres. Señaló cómo hemos retrocedido en esta gestión de gobierno, teniendo solo tres mujeres en el Gabinete (de 14 ministros) y seis mujeres diputadas, de un total de 71 ‘padres de la patria’. Es fiel creyente que hay que impulsar que los hombres se preparen mejor.

Esmeralda de Troitiño, abordando la perspectiva judicial, recordó también cuánto hemos perdido al no tener actualmente representación en la Corte y entre su largo y animado recuento hizo alusión a cómo se les llama a las aeromozas, por el término ‘mozas’ y sus contrapartes, por el contrario, se les dice sobrecargos.

A doña Elia, que lidia a diario con el tema de la participación política electoral, le tocó terminar apurada, porque se le acababa el tiempo, pero pudo mostrar unas gráficas interesantes de las postulaciones en las últimas elecciones por partido y género y exhortar a que exista paridad en las nuevas reformas electorales. También sugirió que parte del subsidio electoral sea utilizado para capacitar a las mujeres.

En fin, un tema que da para mucho y tal como lo dijo su anfitriona, es el primero de varios foros donde se buscará la equidad para la mujer panameña.