El tiempo entre costuras

5 de Septiembre de 2010

Cada cierto tiempo se descubre un nuevo escritor que deslumbra, y todo el

Plaza España en el Marruecos Español-Tetuán

mundillo literario gira alrededor de ese libro específico que nos cautiva.
Así pasó hace unos años con Carlos Ruiz Zafón y su Sombra del Viento, y con
Ildefonso de Falcones y la Catedral del Mar.

Si bien esta cualidad no es privativa de los autores españoles (o en lengua
castellana, para ser más precisos), es la que más nos toca por la parte
mediática a la que las editoriales le meten todo su empeño. Ahora nos llega
‘El tiempo entre costuras’, de la también española María Dueñas, una mujer
joven, docente de filología inglesa en la Universidad de Murcia, cuyos
anteriores trabajos fueron mayormente académicos.

Con esta primera novela, que combina una profunda investigación histórica
con una entelequia llevada a su máxima expresión por su prosa espléndida y
generosa, la novelista nos deja sin aliento y con ganas de seguir leyendo
sobre la España y la Europa post guerra civil española y pre II Guerra
Mundial (finales de los años ’30 y principios de los ’40).

En un sinfín de escenarios, tanto en una España empobrecida y reprimida,
como en localidades exóticas como el Marruecos español o la Lisboa
libertaria, una modista de origen humilde llega a ser una espía sin
preparación o entrenamiento, nada menos que para la corona inglesa, a riesgo
de su propia vida.

El libro tiene una trama inesperada desde todo punto de vista y demuestra la
maestría que posee la autora tanto de los conocimientos históricos, como de
las costumbres y los hechos que hicieron de una época el modus vivendi de
muchos sobrevivientes.

La historia es inusual: una modista que se instala en Tánger y después en
Tetuán, el antiguo protectorado español de Marruecos, y por medio de los más
inverosímiles subterfugios se convierte en la costurera de la más rancia
clase de expatriados que en el fondo, son figuras claves para los
acontecimientos políticos y bélicos que desencadenarían el gran conflicto
mundial de la II Guerra. Relata cómo esta emperatriz de los remedios
(exquisita frase usada por la autora) llega a conocer a Rosalinda Powell
Fox, una aventurera entreguerras que de verdad existió y cuya relación
amorosa con un alto funcionario del franquismo puso en jaque al mismísimo
Franco y a su cuñadísimo Serrano Suñer. Algunos personajes son inventados,
los otros son reales y las circunstancias son casi todas relacionadas a los
tiempos aciagos que se vivían.

La trama y los desenlaces son totalmente inusuales, la velocidad que va
cogiendo la novela no nos deja ni el reposo para abandonar su lectura y sus
descripciones de los géneros de telas, botones, encajes y colores dan rienda
suelta a la imaginación de lo que sería una época de belle epoque y grandes
festejos, al margen y a la par de las maquinaciones de uno y otro bando en
conflicto.

Portada del libro El Tiempo entre costuras

Quizás por haber sido yo misma una consumada costurera encontré fascinante
que Sira Quiroga utilizara sus patrones como mensajes cifrados para rendir
informes sobre sus actividades de espionaje.

Las obras escritas por mujeres tienen un matiz muy especial, primordialmente
en el manejo de los más profundos sentimientos filiales y románticos, y
también sus descripciones físicas se tornan casi táctiles y en esta novela
no son una excepción. María Dueñas estrena con paso firme su vena
novelística en este libro que nos pone a buscar, investigar, estudiar y
entender una época, una relaciones, unas intrigas y unos intereses mundiales
que condicionan los más importantes conflictos que ha vivido la humanidad.

Parte de esas investigaciones me descubrieron que María Dueñas -o su
familia- vivió en Tánger o en Tetuán, en el Marruecos Español, ‘en los que
espías, millonarios, bellezas cosmopolitas y un tanto disolutas, refugiados
judíos, se daban cita en la barra del hotel Minzah, donde Dean preparaba los
cócteles. Un ambiente en el que claramente se inspiró Casablanca, la
película que se tenía que haber llamado Tánger’. La Lisboa que describe y
vive Sira Quiroga es la ciudad cosmopolita, repleta de oportunistas, espías
y refugiados sin rumbo, que cocina toda clase de traiciones que afectarán a
un sinnúmero de personas que se debaten entre el glamur de la vida en los
casinos, los talleres de alta costura y los grandes hoteles y la inminencia
de la realidad de una Europa a punto de una guerra.

Este libro es una novela de ficción, pero con un trasfondo histórico probado
y de referencias muy valiosas, que no solo captura sino que envuelve de tal
manera que no se puede soltar.

Escenarios donde se desarrolla la novela

Un gratísimo descubrimiento de manos de una narradora que cautiva y que como
una filigrana va tejiendo historias tal como diseña y cose botones, plumas o
encajes a sus vestidos. Casi el mismo oficio, pero con un resultado que
permite disfrutar a plenitud de una historia envuelta entre costuras.