Alguien que explique

Por Mariela Sagel

El Siglo, 21 de marzo de 2011

Un componente importante de mantener esta columna es el de impartir un cierto grado de docencia porque, además que es mi opinión, muchas veces tengo que tomar en cuenta la opinión de los demás y, a través de este espacio, darla a conocer

 

Desde que empezaron los conflictos con la población indígena que vive en las comarcas aledañas a las provincias de Veraguas, Chiriquí y Bocas del Toro, vimos que se empezó a decir ngabe en vez de ngöbe. La profesora Isis Jaén realizó un trabajo de campo puramente lingüístico entre sus estudiantes del Instituto Remón y ellos le dijeron que debe decirse ngöbe, nunca ngabe, señalando además que cualquier otra forma de pronunciarlo es puro invento. La degradación puede ser el resultado de que esa población no tiene un lenguaje escrito propio, de manera que algunos lingüistas escucharon sus sonidos e inventaron una manera de escribirlo. Me dijo Isis que el significado de ngöbe es celoso.

 

Me fui entonces a buscar el significado que ofrece Wikipedia. A pesar que tiene el resultado como ngöbe, describe la raza como ngabe y reafirma lo que encontró la profesora de español a la que me refería arriba, que a lo mejor la pronunciación es la que ha ido degenerando la palabra.

 

Cuando nosotros aprendimos historia en la escuela, esos pueblos –tan frecuentemente llamados originarios – eran guaimíes. De un tiempo para acá a todas las etnias indígenas les cambiaron el nombre y los chocoes pasaron a ser emberás así como los guaimíes a ser ngöbes o ngäbes.

 

Me fui entonces al sitio El Rincón del Vago, que generalmente tiene mejor y más completa información y encontré una detallada exposición de la etnia guaimí, su orgullosa herencia del cacique Urracá y todo lo referente a sus costumbres y rituales, gracias a un trabajo antropológico que es citado allí y el cual se puede descargar. Su introducción tiene, inclusive, una cita del poema de doña María Olimpia de Obaldía, el conocido ‘Ñatore May’. Simple calistenia para que mis lectores se pongan a pensar un poco y busquen por su cuenta, a ver si desenredamos este enredo.

 

Comentando con mi hija el tema, me dice que estamos igual que con Gadafi, que algunos lo escriben Kadafi, otros Qadafi y la mayoría lo escribe con G. Son cosas, ya no del Orinoco, que ni ustedes las entienden ni yo tampoco.