No hay tal lucha de clases

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 27 de Junio de 2011

El resultado de la esperada reunión que se llevó a cabo en París, ante la Unesco (oficina de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) fue la solicitud al Gobierno de Panamá que detenga la ejecución de la tercera fase de la Cinta Costera por donde se han empeñado en hacerla (y hasta la han licitado así) y se presenten estudios técnicos que indiquen por donde afectaría menos al Casco Antiguo de la ciudad.

Esta tercera fase de la Cinta Costera es importante que se haga, para descongestionar el cuello de botella que se crea al tratar de meter en un embudo todo el flujo de automóviles que viene por esa vital arteria y se dirige al o desde el interior. Pero no a costa de algo tan preciado como es la segunda ciudad que se fundó en Panamá, enmarcada en un Patrimonio de la Humanidad, que quiere decir que no solo nos pertenece a los panameños sino a todos los que pueblan este planeta. Querer elevar el tema de los que nos oponemos a que se haga afectando el Casco Antiguo a uno de lucha de clases sociales es irresponsable y hasta temerario, porque no existe tal cosa, por el contrario, ese San Felipe rescatado es un apoyo para los olvidados Chorrillo y Barraza y estoy segura de que muchos de los residentes de estas barriadas encuentran su sustento en las actividades turísticas y culturales que se desarrollan en el Casco.

Los que no queremos que se haga esa tercera fase bordeando la muralla no nos oponemos al progreso, por el contrario, el haber rescatado ese rincón de nuestra historia para que sea un atractivo más tanto para los que nos visitan como para los que aquí residimos, es avanzar con paso firme a la par de él. Pero para hacer los cambios, hay que hacerlos bien, no en base a caprichos ni egos desmedidos. La construcción de la Cinta Costera fue criticada políticamente mientras la hacían, pero hoy día todo el mundo la bendice, igual que ocurrió con la construcción de los corredores. La crítica que hacemos no es política, es responsable.

Así como todo el mundo se vanagloria que obtuvimos grado de inversión y nos sacan de las listas grises o negras y nos ponen en las blancas de los organismos financieros, así también debemos cuidar el estar entre los que respetamos la historia y preservamos su legado.