Una novela imperdible

LA LEONORA DE PONIATOWSKA

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

Facetas, 29 de Mayo de 2011

La editorial Seix Barral conmemora su centenario premiando la biografía novelada de la pintora Leonora Carrington que escribió la escritora mexicana Elena Poniatowska, titulada Leonora. Todo en ese libro es de una dimensión de metáforas y de sinfonías perfectamente acopladas: el personaje, las relaciones que ha tenido, el tiempo en que le ha tocado vivir y las vicisitudes que por las que ha pasado. Lo mejor del libro, con tanta información que va de lo excéntrico a lo mundano, es que se lee con relativa facilidad pero que obliga a consultar muchas veces los nombres y los personajes que coinciden en el tiempo y en el espacio de la vida de ‘una figura femenina turbadora en la que se encarnan los sueños y las pesadillas del siglo XX’, como reza el fallo del jurado del Premio Biblioteca Breve.  Elena Poniatowska dibuja en su obra ‘Leonora’ una figura femenina turbadora en la que se encarnan los sueños y las pesadillas del siglo XX.

LEONORA CARRINGTON

Leonora Carrington es una pintora y escritora inglesa que vive en México. Sus obras están catalogadas como surrealistas y hoy tiene 94 años. Su temperamento cautiva desde que iniciamos la aventura de leer este inusual libro que Elena Poniatowska le ha dedicado como una novela. De extracción aristócrata, desde pequeña fue una rebelde con causa, que se creía una yegua y que siempre antagonizó con su padre. Se va a Paris, donde se instala gracias a la protección de su madre, luego de dar tumbos por diferentes colegios e internados, y allí se sumerge en el mundo de los surrealistas, y se codea con Joan Miró, André Bretón, Salvador Dalí y el mismo Picasso. Tiene una inevitable relación amorosa con el pintor alemán Max Ernst, con quien vive en una permanente zozobra al ser perseguidos por su anterior esposa, que le hace escenas donde estén y por el que va a quedar desquiciada cuando éste es tomado preso al estallar el conflicto nazi que amenazaba a la nación gala.

Su huída a España es aún más traumática, ya que es recluida en un sanatorio mental y le son aplicadas inyecciones de Cardiazol, un poderoso derivado del alcanfor que produce severas convulsiones. Los relatos de esos días son tan vívidos que la autora logra traducir lo que para la protagonista significaron tiempos muy sufridos en una dolorosa soledad.

Carrington sale de Santander hacia Lisboa y allí se empata con Renato Leduc, el autor de esa bella melodía ‘Soneto del tiempo’ (sabia virtud de conocer el tiempo….), que fungía como diplomático mexicano y ayuda a muchos europeos a salir del continente en ciernes de la guerra. Se casa con Renato, aparentemente por conveniencia, y lo que al principio fue una relación interesante se convirtió en una pesadilla cuando finalmente se instalaron en México, luego de estar un tiempo en Nueva York donde vuelven a frecuentar a los mismos surrealistas que he mencionado antes, esta vez aglutinados alrededor de la mecenas Peggy Guggenheim, de quien Max Ernst es entonces su amante. En esas alucinantes fiestas es usual la presencia de artistas o escritores como del historiador de arte Herbert Read, a quien la Guggenheim sigue sin reparos por su criterio artístico, Paul Èluard, Marcel Duchamps, Man Ray o Marc Chagall.

Su arribo a México representa un choque cultural, pero al mismo tiempo le permite asumir una cultura llena de colores y olores que le abren los sentidos y produce no solo obras pictóricas sino literarias que la han hecho famosa. Después de Leduc, Leonora se casa con un fotógrafo húngaro con quien tiene dos hijos, que educa con pasión. Se hace muy amiga de Remedios Varo, la pintora mexicana, cuya muerte le duele mucho cuando ocurre y rechaza de plano el movimiento muralista, a pesar de frecuentar la Casa Azul de Coyoacán, escenario de la vida y desmadres de los pintores Diego Rivera y Frida Kahlo. Leonora Carrington vive en México y conversa con Poniatowska en inglés, siempre tomando té, como buena inglesa.

ELENA PONIATOWSKA

Esta escritora mexicana también es una leyenda andante. Hija del heredero de la corona polaca y madre mexicana, nació en Paris donde vivió hasta los nueve años y su familia es obligada por el estallido de la guerra a emigrar a México. A pesar de su ascendencia europea, estudia en colegios religiosos de Estados Unidos y empieza a hacer sus pininos en el periodismo mediante columnas que son escritas en inglés. Ha tenido una rutilante carrera como periodista desde 1954 y es testigo presencial de la masacre que se escenificó en la Plaza de las Tres Culturas de México, experiencia que recoge en su exitoso libro La Noche de Tlatelolco, del género testimonio, que obtiene un premio que la autora rechaza.

Son innumerables los premios que tiene Elena Poniatowska en su larga trayectoria llena de reconocimientos, no solo en literatura sino también en periodismo, entre ellos los prestigiosos Alfaguara en 2001 por su novela La piel del cielo, el Rómulo Gallegos en 2007 por El tren pasa primero y la presea Rosario Castellanos en 2010, que entrega el gobierno de Chiapas.

De ella dijo Octavio Paz, premio Nobel de Literatura 1990 es ‘una de las mejores periodistas de México y … autora de intensos cuentos y originales novelas, mundos regidos por un humor y una fantasía que vuelven indecisas las fronteras entre lo cotidiano y lo insólito’. Y otro que se refirió a ella en términos muy elogiosos es Carlos Fuentes, autor mexicano que señala ‘sin abandonar nunca su juego de fingido asombro ante la excentricidad que se cree lógica o la lógica que se cree excéntrica, Elena fue ganando gravedad junto a la gracia. Sus retratos de mujeres famosas o infames, anónimas o estelares, fueron creando una gran galería biográfica del ser femenino en México………… Elena ha contribuido como pocos escritores a darle a la mujer papel central, pero no sacramental, en nuestra sociedad……….’

EL PREMIO

El premio Biblioteca Breve se estableció primeramente en 1958 y se otorgó ininterrumpidamente hasta 1972, haciéndose merecedores del mismo, autores como Mario Vargas Losa (por La Ciudad y los Perros), Guillermo Cabrera Infante (por Tres Tristes Tigres) y el mismo Carlos Fuentes (por Cambio de Piel), entre otros. Cuando volvió a retomarse, en 1999, algunos de los galardonados han sido Jorge Volpi y Gioconda Belli en 2008.

Este libro de Elena Poniatowska es difícil de catalogar como una biografía novelada, porque la vida de Leonora ha sido tan fantástica que la autora no ha debido haberle metido mucha ficción a la larga amistad que las une. Está escrita de una manera tan prodigiosa que no solo invita a los que no son muy duchos en los movimientos artísticos buscar tanto los personajes con los que se codea, sino el significado de esas manifestaciones en un determinado momento, cuando el mundo en sí estaba convulsionado, pero coincidentalmente se juntan en un mismo lugar, sea Lisboa, Nueva York, Paris o México, una y otra vez, los que pasaron a la historia como los íconos del surrealismo. Es un disfrute de principio a fin y una fuente de sabiduría que no cesa y nos invita a saber más de esta singular dama inglesa, que hace muñecas de tela, escribe y pinta con mucha fuerza y de quien se dice, poseía una belleza extraña e inolvidable.

*Leonora Carrington murió el 25 de mayo de 2011, cuando ya este artículo estaba en prensa