Ayuda memoria

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

 

El Siglo, 15 de Agosto de 2011

El jueves pasado se presentó el libro de Paco Gómez Nadal, el periodista español que fue deportado de manera ilegal en febrero de este año, titulado DOS AÑOS DE LOCURA. El mismo pretende impedir que olvidemos todo lo que ha ocurrido en estos 24 meses. Más que una crítica puntual de las promesas incumplidas y las mentiras electoreras, es una ayuda memoria de todas las incidencias que, definitivamente, han dado la vuelta de tuerca a la forma en que se ha ejercido la política y el poder.

Todo en medio de incertidumbre por la avalancha de cambios legislativos en temas sensitivos, la insistencia en ejecutar los megaproyectos faraónicos sin solucionar las urgencias que hay en el campo de salud (bacteria mortal en las salas de hospitalización, peligros de una epidemia de dengue, entre otras), en el tema prioritario de educación, seguridad y, sobre todo, el aumento del costo de la canasta básica, del transporte y de la vida en general.

Paco no dejará que olvidemos que los políticos que actualmente nos gobiernan, no han tenido rubor en contradecir sus promesas de campaña, sumar votos captando políticos de otros partidos o aliarse con sus enemigos,– suena mejor adversarios–, y la indolencia que se ha demostrado en poco tiempo es apenas un bosquejo de lo que está por venir. Si en poco tiempo, los que anticipaban una realización majestuosa de la gestión se sintieron desencantados, no quiero ni saber lo que siente el resto de los votantes que presentíamos o sabíamos con seguridad que las cosas iban a ser malas, pero no tan malas como las han hecho.

Ahora, tenemos que asumir esa bitácora para que no seamos ‘el olvido que seremos’. No se le dio oportunidad a un supuesto antipolítico de cambiar el patrón de alternabilidad del poder; se le permitió a un político viejo y maleado, llegar a ser electo con mentiras, gracias a un eslogan publicitario vendedor y taquillero, chabacano y mediocre y, como resultado, es lo que tenemos: una gestión enfocada en beneficiar a un grupito selecto, el olvido absoluto de las necesidades de los pobres y la venta descarada tanto del patrimonio histórico como de la infraestructura. Las medidas inmediatistas y populacheras están tan a la vuelta de la esquina como los tweets, desde los que pretende gobernarnos el presidente. Se pierde por 38 días y reaparece como por arte de magia. Si permitimos que nos metan cuento ahora, nos merecemos lo que salga de estos dos años y los próximos tres de locura.