Grandes bajezas

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 5 de Septiembre de 2011

La semana pasada fue escenario de la peor crisis política que hemos vivido en los últimos 22 años, y todavía hay algunas figuras políticas que dicen despectivamente ‘que es una crisis de percepción’.

La verdad es que el martes 30 de agosto estuve casi paralizada por horas frente a la televisión, Facebook y Twitter viendo el acuartelamiento del vicepresidente en la sede de la Cancillería y la desfachatez del presidente de destituirlo públicamente. Independientemente de que cuestiono, y siempre lo he hecho, la forma sumisa en que el Partido Panameñista ha estado acompañando a esa partida de locos, la patada que le dieron a su presidente es una gran bofetada a toda la clase política. No soy analista ni me precio de serlo, pero hay una gran verdad en todo esto: nadie en su sano juicio debió haber sido seducido a votar en unas elecciones por una alianza que se vendía como LOS LOCOS SOMOS MÁS.

No es posible que en un partido que ronda los 400 mil adherentes no encuentren un reemplazo para el ministro de Economía. También hay que analizar la forma en que han sido tratados los funcionarios que fueron cándidos y/u oportunistas de estar al frente de un ministerio, vice ministerio o entidad, haciéndose de la vista gorda por todo este tiempo, y que después no los dejaron ni entrar a sus despachos para retirar sus pertenencias. Deploro, entre otras, la destitución de la directora del INAC, que tuvo que ‘pelarse’ la cara ante la UNESCO en junio para que no nos sacaran de la lista de Patrimonio de la Humanidad por el capricho y el interés de hacer la tercera fase de la Cinta Costera partiendo en dos el Casco Antiguo. Ella debió haber salido a hablar en su momento de lo inconveniente que es hacer a ‘todo trapo’ esa fase, afectando uno de los más grandes atractivos turísticos que tiene Panamá, y cuestionar el interés que se tiene por desestimar las recomendaciones que se hicieron en París y el silencio cómplice que tiene el director de Turismo en no defender lo que le genera al país muchas divisas. Si lo hace ahora, está botada, no le van a creer.

Apenas empezamos. Lo que se avecina es un despojo a mansalva de lo que tenemos y el irrespeto a nuestra inteligencia encadenándonos ante un televisor para ver un mensaje pre grabado sin contenido y desfasado. Como si las elecciones no hubieran pasado. Como panameños, nos merecemos más respeto.