Si eres víctima del ‘Pele Police’

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

 El Siglo, 12 de septiembre de 2011

En La Estrella del domingo pasado relaté detalladamente un abuso del cual fui víctima, por el dichoso aparatito que se llama ‘Pele Police’. Si bien el mismo fue adoptado porque ha sido efectivo para capturar a individuos que transgreden la ley, su utilización y la reglamentación de su uso está lejos de ser la apropiada en el caso de Panamá, donde la actualización de la información no es la más óptima y por ende, se aplica mal y muchas veces, con consecuencias lamentables para el que cae en ella. Son conocidos los casos de personas que por una sanción de hace 12 años, sobreseídos desde hace tiempo, han estado presos por más de 40 días.

Es pertinente informar que si a uno le piden la licencia, como fue mi caso, y el ‘Pele Police’ arroja la figura que tiene una ‘citación’ pendiente, la misma no es una orden de detención, por lo que la autoridad (léase policías) que le indique que lo acompañe está cometiendo un acto ilegal al querer conducirlo a la estación de policía. Este uniformado debe tener una orden de detención para proceder a siquiera insinuar que usted debe acompañarlo. Como el mentado aparatito solamente dice que tiene un caso pendiente y para saber qué caso es tiene que ir a un lugar donde tengan acceso a la base de datos, no se deje intimidar y exija que le muestren orden de detención y, de no tenerla, pues no lo pueden obligar. Es parte de sus derechos constitucionales.

Si ha tenido algún caso con la justicia (en mi caso me demandó una subalterna a la que despedí con justificada razón cuando yo era ministra y esa era la citación a la que se refería el ‘Pele Police’, y tal como la mayoría, ha sido fallado y el expediente archivado, guarde copias autenticadas de todo el expediente, si no le va a tocar hacer como a mí, meterse en la cueva que son los archivos judiciales y rebuscar en los ‘bultos’ donde tienen los expedientes. Al recibir la escueta nota del juez dirigida al jefe de la Policía solicitándole que saque del sistema la información desfasada y desactualizada, llévela personalmente a la DIJ porque quién sabe cuánto tardarán en entregar esa nota, y con qué celeridad se actualice la información.

Y sobre todo, denuncie estos abusos, porque tal como sentenció Gandhi: ‘Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena’.