Información con cautela

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

 

La Estrella de Panamá, 16 de octubre de 2011

En la disertación que hizo el escritor Mario Vargas Llosa, cuando recibió el Premio Nobel de Literatura hace casi un año, él señalaba cuáles eran las ventajas de cultivar el hábito de la lectura y que estamos en una era donde manejamos más información, pero cultivamos menos conocimientos. En esta época de la inmediatez, donde casi todos somos columnistas (por Twitter), disparamos lo primero que nos viene a la mente, y gastamos un tiempo innecesario en recoger lo que hemos dicho, alegando que se toman las palabras fuera de contexto.
Los que nos oponemos a la construcción de la torre financiera en el terreno que ocupó la Embajada estadounidense en lo que fue la avenida Balboa celebramos que se esté considerando ubicarla en otro lugar. No me opuse al proyecto, sino a su ubicación (y a la caprichosa cabalística que se le había aplicado al concepto). Recomendamos que ese espacio, una vez que no fue ni cercanamente considerado para que se dedicara a un propósito cultural, se integrara al complejo hospitalario del Hospital Santo Tomás y el Hospital del Niño. Parece que el nuevo ministro de Economía estima que es una buena idea que allí se construya el Hospital Oncológico. De igual manera, el que se ubique en el área una estación de metro también beneficiaría los accesos para todos los pacientes que allí se atienden, siempre y cuando se tomen las precauciones del caso para que durante la construcción, no se afecte demasiado a los usuarios. Dos construcciones de tanta envergadura al mismo tiempo harían colapsar todas las estructuras existentes y sin necesidad, porque la tusa no tiene apuro.

De igual forma, y sin haber dedicado mucho tiempo a investigar sobre su viabilidad, creo prudente que se traslade al Hospital Oncológico del área del Palacio Gil Ponce. Siempre critiqué que en ese lugar se erigiera la corte, cuando todas las instalaciones habían sido históricamente dedicadas a la atención de la salud, pero como el uso se hace costumbre, ya hay alrededor de las faldas del Cerro Ancón más actividades judiciales que sanitarias, por lo que procedería una mudanza del cada vez más necesitado centro para la atención de pacientes de cáncer.

Han sido totalmente innecesarios todos los frentes que se han abierto en pos del progreso, cuando no se criticaba que se fuera hacia él, sino la forma personalista y maniatada con que se quería perseguir. La misma reconsideración espero que tenga la tercera fase de la cinta costera. El hablar bravuconadas de que va, aunque la UNESCO se pare de cabeza, no es necesario. Vale la pena meditar que lo que hacemos hoy es algo para el futuro, y por lo que seremos recordados, para bien o para mal y es la huella de nuestras ejecutorias. La historia siempre es una aliada que juega a nuestro favor, si se hacen las cosas bien.

La caída de la banda de los BlackBerry a nivel mundial fueron puntos cúspide durante la semana que no nos dejaron que nos aburriéramos —tampoco la correteada del nuevo vice de Economía—, a lo que habría que agregar los comentarios sobre la inscripción que realizó el PRD a nivel nacional. Estamos supuestos a no ser proclives a interpretar la incontinencia verbal que tienen algunos, que donde ven un micrófono se sienten obligados a decir una atorrancia y a reírse cínica y sarcásticamente. Después corren ríos de tinta tratando de explicar lo que se quiso decir.

Bien dijo Mark Twain en algún momento a fines del siglo XIX: ‘Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y disipar la duda’.