Puertos y puertas abiertos a Panamá

MARIELA SAGEL

La Estrella de Panamá, 1o. de Diciembre de 2011

El objetivo de esta versión de la FIL de Guadalajara es revelar al público autores de estupenda calidad, que no son muy conocidos fuera de las fronteras de sus países.                                          

MÉXICO. En el torbellino de actividades, presentaciones de libros, seminarios y transacciones de editoriales que se están dando durante el desarrollo de la Feria Internacional del Libro que se celebra esta semana en Guadalajara, Jalisco, México, se erige como una feliz iniciativa llevada a la realidad la presentación de las antologías de cuentos y poesías centroamericanas, que seleccionó el escritor nicaragüense Sergio Ramírez, quien también prologó los dos volúmenes y fue el moderador de la mesa en la que ambos tomos fueron presentados.                      

El martes 29 de noviembre asistí a la interesante conferencia donde había un cuentista o narrador de cada uno de los seis países centroamericanos y hoy tendrá lugar la de los poetas.

Esta publicación ha sido posible gracias a la editorial Fondo de Cultura Económica como parte de las actividades en apoyo a la literatura centroamericana durante la XXV Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la más importante de habla hispana, y también contó con el patrocinio de Conaculta, la Secretaria de Relaciones Exteriores, la FIL de Guadalajara y el Cerlalc.

Por parte de Panamá fueron seleccionados los trabajos de Justo Arroyo, Pedro Rivera, Dimas Lidio Pitty, Enrique Jaramillo Levy, Consuelo Tomás, Ariel Barría, Carlos Fong y Carlos Wynter Melo, en el tomo Puertos Abiertos, que corresponde al cuento, y en la de Puertas Abiertas, que es de poesía, Tristán Solarte, Demetrio Fábrega, César Young Nuñez, Pedro Rivera, Dimas Lidio Pitty, Moravia Ochoa, Manuel Orestes Nieto, Consuelo Tomás, José Carr y Javier Alvarado.

Durante la presentación de los cuentos los que estuvieron presentes por cada uno de los países formaban parte de los 25 secretos mejor guardados de América Latina, que son los autores que bajo una rigurosa selección fueron invitados a la FIL para esta versión que es la número 25, que pretende revelar al público autores de estupenda calidad, que no son muy conocidos fuera de las fronteras de sus países.

Sergio Ramírez le preguntó a cada uno de los seis participantes de la mesa principal qué significaba escribir desde sus países. Tanto Javier Mosquera como Jacinta Escudos, de Guatemala y El Salvador, se refirieron a las coyunturas políticas que han marcado la historia un tanto trágica de sus patrias, como lugares que duelen.

Carlos Cortés, de Costa Rica, se refirió al mito de ser la Suiza Centroamericana y Carlos Wynter hizo una referencia muy buena del crisol de razas que somos, su apellido escrito con ‘y’ en vez de la tradicional ‘i’ que lo convertiría en una traducción de la palabra invierno y que Panamá, a diferencia de sus hermanos centroamericanos, se unió al sueño de Bolívar formando parte de Colombia, hasta su separación en 1903, para caer en manos de los Estados Unidos.

Wynter señaló el siglo XX como el siglo de la identidad para los panameños y cómo nos hemos sabido distinguir, dándole un sesgo a quienes somos, a expresarnos en forma individual y de alguna manera, cómo hemos ido determinando la historia, tanto personal como literarita.