Reciclando

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 19 de marzo de 2012

El promotor cultural, Robert Blaum, conocido como Roba Morena, tiene un año de estar organizando mensualmente ferias de reciclaje, que se llevan a cabo en diferentes lugares de la ciudad y que cierran con una atracción artística. Durante la jornada, que se promueve con varios días de anticipación, se recibe del público papel, vidrio, plástico, latas y hasta chatarra electrónica, que son celulares viejos, cargadores, baterías y conectores de toda clase.

La última feria, llevada a cabo en el parque Andrés Bello, fue un éxito rotundo. Las personas llegaban desde temprano con su basura bien organizada, según su categoría, y de allí, los entusiastas organizadores la llevaban al depósito previamente asignado. Estas acciones, que son permanentes llamados a la conciencia, nos indican que sí podemos contribuir a disminuir la basura que tiramos indiscriminadamente en las calles (y que las autoridades se ven en ascuas para recoger), que se puede mejorar la sostenibilidad del planeta e, igualmente, no se desperdician materiales como el aluminio (latas), el vidrio y el plástico, además del papel, sino que se vuelve a utilizar.

En el aeropuerto de Tocumen ya se adoptó hace varios años la modalidad de colocar tinacos segregados para en ellos depositar, en uno papel, en otro latas, plástico o material orgánico y así sucesivamente. Esta novedad, casi obligatoria en los países más desarrollados, también puede adoptarse en la casa y es cuestión de enseñar a los que conviven con nosotros a utilizarla.

En mi apartamento tengo cuatro tambuchos de basura, uno para cada categoría y uno adicional para el material orgánico (sobras de comida, cáscaras de guineo y pepitas de papaya, por ejemplo). Los periódicos se guardan en un cajón aparte, al que cada semana se le agrega el papel o las cajas de cartón que se hayan depositado en el basurero respectivo. Ese cajón se lleva a los sitios donde reciben ese tipo de material. Las botellas de vidrio, las latas de soda o comida, los plásticos, cada uno está en su respectivo tinaco y se llevan al lugar destinado para recoger estos materiales. Es muy fácil y todos en la casa están entrenados a hacerlo.

Si tiramos la basura a la calle antes de que la recojan, los pepenadores van a romper la bolsa en busca de latas y desperdigar el resto, haciendo más sucia y hedionda esta ciudad, que está peor que nunca. Contribuyamos a la salud del planeta y de Panamá mediante estas acciones sencillas y de buenas prácticas. La próxima feria será el 25 de marzo.