Aceras mortales

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 13 de agosto de 2012

El caos que vivimos a diario en la ciudad ha ido desmejorando la calidad tanto de las vías como de las casi inexistentes aceras que a veces quedan, lo que ha dado como consecuencia que en los últimos días hayan ocurrido graves y hasta fatales accidentes. Yo era de los que me quejaba de los poseedores de dos patas para trasladarse porque consideraba que eran imprudentes, hasta que lo viví en carne propia.

Si bien camino mucho en mi privilegiado y amado barrio de El Cangrejo, que todavía mantiene ese sabor de ‘villa’ que lo hace diferente, y me quejo, por este medio y por el que pueda, que las tapas de las alcantarillas son inexistentes, que fluye agua del subsuelo que se desperdicia indiscriminadamente y que las aceras están llenas de desniveles, de alguna manera me he aprendido de memoria estos obstáculos y puedo darle la vuelta hasta con los ojos cerrados, evadiéndolos, no fue así saliendo de estos predios, al borde de las obras viales y de infraestructura que se llevan a cabo al mismo tiempo, amén de la agresividad de los conductores.

El gobierno, entre sus logros, se precia de haber pintado los taxis de amarillo, pero a los ‘no voy’ debieron haberles puesto pintura fosforescente, porque son más. Es una lucha conseguir un taxi en hora pico ya que pareciera que todos los conductores ‘no van’ para el destino que uno necesita, pero sí para el de ellos. En esa búsqueda hay veces que se tiene que caminar cuadras y enfrentarse a trampasm en ocasiones mortales en las que una evita caer. Un amigo me contó que saliendo de una residencia en una de las más importantes calles de Panamá, paró un taxi y cuando fue a subirse, en la oscuridad de la noche, cayó en las profundidades de una alcantarilla, lo que le causó la fractura irremediable del pie. Y esto pasa en Bella Vista, que se supone tiene los recursos para reparar los huecos –sin taparlos con asfalto— pero cuya autoridad no tiene el mínimo interés en remediar estos males menores, pero sí en decorar a Einstein con pésimo gusto.

Si de desniveles vamos a hablar no hay que ir muy lejos. El jueves pasado sufrí una caída nada menos que en la entrada interior de una tienda de Multiplaza, por el espacio existente entre las baldosas debido a la mala construcción que se hace en Panamá por el apuro con que se realizan. Tiene razón el periodista Jean Francois Boyer, que viajará a Panamá para estar en la Feria del Libro, al pedirnos, a un grupo de amigos, que le ayudemos a alquilar un ‘scooter’ para movilizarse mejor.