Mentiras

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 2 de Julio de 2012

El titular no tiene nada que ver con la obra musical que cumplió un mes de estar en escena y que a petición del público se presentará una semana más, en el Teatro en Círculo, que está muy buena, sino a la información que se nos ha dado, de un lado y de otro, sobre la reunión que se celebró en Rusia para determinar el futuro de nuestros patrimonios históricos.

Estamos conscientes de que el Casco Antiguo es un factor importante como imagen de nuestro país. El año pasado el presidente Clinton se dio su vueltita. El área de San Felipe ha sido protagonista de obras tanto plásticas como literarias e igualmente escenario de películas y de obras de teatro. La restauración del Museo del Canal en el edificio que ocupó la compañía del Canal Francés no fue aleatoria: la historia merece ser tratada con respeto.

En San Petersburgo se realizaría una importante reunión donde se decidiría si la UNESCO aprobaba la continuación de la cinta costera de la manera que se licitó y se adjudicó, rompiendo el esquema de conservación que es el código de desarrollo que se aplica a los monumentos históricos. No se trata de impedir el progreso, se busca integrar la historia a lo moderno, destacando la importancia de la primera en la dinámica del segundo.

Pero aún seguimos sin saber qué pasó: por un lado se “tuitea” de manera oficial que la UNESCO aprobó lo que ya se está construyendo, y por el otro, los expertos del área del Casco Antiguo señalan que las autoridades se negaron a recibir a los delegados de ese organismo internacional en varias ocasiones y que no es cierto que le hayan dado el beneplácito al despropósito que se quiere perpetrar contra uno de los tesoros que tenemos los panameños.

Molesta que haya versiones contradictorias y que encima se invierta en campañas publicitarias con figuras mediáticas para inducir a la población a ‘comprar’ la idea de que esta fase de la Cinta Costera redundará en beneficio de todos, incluso de los que menos tienen.

Todos sabemos que se necesita esa tercera fase, pero así mismo queremos que se haga bien, sin destruir en el camino los monumentos históricos, de los que nos sentimos orgullosos.

¿Sería mucho pedir que se rinda un informe con la verdad de lo que ha ocurrido en esa reunión?  Creo que, como ciudadanos, lo menos que podemos pedir es que dejen de mentirnos.