Pekín, la ciudad que espera a los dragones

Pekín, la ciudad que espera a los dragones
EN EL REINO DEL DRAGÓN: PRIMERA ENTREGA
Pekín, una urbe para la eternidad
MARIELA SAGEL
Facetas, 21 de Octubre de 2012
Nada en la historia de la civilización china es improvisado. Tampoco su capital: hace 850 años los chinos vislumbraron la ciudad que se convertiría en el centro de su cultura
Pekín, una urbe para la eternidad
JARDINES. Palacio de verano, situado a unos 12 kilómetros del centro de Pekín. Fotos: Cortesía | Mariela Sagel
El ancestral territorio conocido como República Popular China, que es considerado hoy el país más poblado del mundo, tiene una vasta historia que se remonta a varios siglos y ofrece a cualquier persona, sea interesado en la temas históricos o simplemente en hacer turismo, muchísimos tesoros y edificaciones que dan fe del respeto que tienen los chinos por su tradición y sus costumbres.

Pekín, su capital, se ha vestido de gala para celebrar las fiestas de octubre y coincide con la gran noticia que se le ha otorgado al autor chino Mo Yan, originario de la provincia de Shandong, donde nació Confucio, el Premio Nobel de Literatura. Aún cuando es el año del Dragón en el calendario lunar (que rige el horóscopo chino y está representado por doce animales) no he encontrado un realce extraordinario a este hecho, más allá de las explicaciones de que solamente los emperadores podían utilizar esa figura para sus representaciones.

URBE PLANIFICADA

Una excelente edificación, que data del 2004, muestra el cuidado y esmero que han tenido los chinos para ordenar su crecimiento, tanto de las principales ciudades como la integración de los inevitables desarrollos que vienen aunados al modernismo con sus monumentos tradicionales. Es una ciudad que ha evolucionado a lo largo de 3 mil años, y que hace 850 años fue designada capital.

Cuenta con modernos elementos de multimedia, maquetas interactivas y la mejor infraestructura. Este museo es necesario visitarlo para entender tanto la historia como el rigor con que los chinos tratan el orden que debe seguir una ciudad para que no se vuelva un caos. Es un edificio de 4 plantas y un área de 8 mil metros de exposición.

IMPONENTE MARAVILLA

Decretada en 2007 como una de las siete nuevas maravillas del mundo, esta mítica edificación es el atractivo de muchos visitantes, que quedan sorprendidos de la visión que se tuvo desde hace varios siglos para proteger la ciudad de los ataques de los pueblos vecinos (Corea y Mongolia).

Estupefactos, los turistas recorren unos 8 mil kilómetros, aunque solamente una parte es conservada y preservada para la incursión de ellos, que pagan verdadero respeto a esta edificación.

Desde la dinastía Qin (221 A.C) esta fortificación, que fue hecha con rocas y argamasa de arcilla y piedra, ha perdurado por siglos, y sus muros son de 4 a 5 metros de ancho y 6 a 7 metros de alto. Va de atalaya en atalaya (que representan las torres de vigilancia, que suman 67 en total) ascendiendo por las montañas que rodean Pekín. Desde 1997 forma parte del patrimonio de la Humanidad, y es mantenido con el más alto sentido de responsabilidad. Su punto más alto está a 980 metros sobre el nivel del mar.

En la única maravilla del mundo que ha suscitado la discusión acerca de que si la misma es visible o no desde la superficie lunar. Tener la oportunidad de vistarla y ascender por sus murallas representa un verdadero prodigio.

PALACIO DE VERANO

Otro de lo atractivos que destaca la armonía y la longevidad (temas muy presentes en la cultura china) y que, también es patrimonio de la Humanidad de 1998, es el Jardín Imperial de Pekín. Está constituido por edificios, residencias, teatros, pagodas, puertas y una larga galería (la Galería Infinita, estimada como la más larga del mundo, con 750 metros lineales de recorrido y con un despliegue extraordinario de obras de arte) situados entre el lago Kunming y la Colina de la Longevidad.

Sobre las aguas del lago un barco de mármol atrapa la atención del visitante. Se trata de un navío que no puede navegar, cuyo única utilidad es ser escenario de festejos. Sus trabajos de vidrio, similares a vitrales, dan cuenta de su esplendor. Hoy en día se ha convertido en un símbolo de la corrupción y derroche que caracterizaron a la familia imperial.

Entre pagodas, majestuoso edificios y jardines exquisitamente cuidados, se pueda apreciar un largo puente conocido como el puente de los Diecisiete Arcos, con dimensiones de 150 metros de longitud y 8 de ancho, que está flanqueado por 540 leones esculpidos en diferentes formas, y que une el lago Kumming con la isla de Nanhu.

Un estudio pormenorizado de la historia de los emperadores que condujeron este milenario pueblo, demuestra las luchas de poder que se dieron en su momento. Desde la encabezada por Qin Shi Huang hasta la Qing, que acabó con el imperio, gracias a las triquiñuelas de la emperatriz Cixi –de la que se han ocupado tanto detractores como defensores, entre éstos últimos la laureada escritora Pearl S.Buck–premio nobel de literatura y quien escribió Imperial Woman.

LA PLAZA DE MAO

La Plaza Tiannamen, que puede albergar a un millón de personas aproximadamente, fue construida para integrar el desarrollo urbanístico de Pekín y recrear la nueva China. Antesala de la Ciudad Prohibida, su nombre también es asociado con el término de la Paz Celestial. Con importantes edificaciones como el Museo Nacional de Historia, el Palacio de Congresos y la sede de la Asamblea Popular, su nombre es asociado negativamente con las revueltas que se dieron en 1989, la represión de las mismas y un saldo de cientos de muertos. 

Concebido como una explanada donde se celebrarían eventos masivos, al estilo de la Plaza Roja de Moscú, es vigilada por un gran retrato de Mao Zedong, a quien le profesan verdadera reverencia en este país, a partir de sus reformas que arrojaron el concepto de lo que es hoy la nueva China. También en esta plaza se erige el mausoleo de Mao, el que se puede visitar después de varias horas de hacer fila para ingresar al mismo.

TIERRA DE LEYENDAS

Sede de la residencia imperial, desde las dinastías Ming hasta el final de la dinastía Qing, la Ciudad Prohibida fue erigida entre 1406 y 1420. Cuenta con 980 edificios y una extensión de 720,000 m². El conjunto ejemplifica la arquitectura palacial tradicional de China y fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987.

Es señala por la Organización de la Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura (UNESCO) como el mayor conjunto de estructuras antiguas de madera en el mundo. Su recorrido es apenas una mirada al lujo y las tradiciones de las privilegiadas familias imperiales. Su diseño incluye jardines exuberantes, recodos de emblemáticos pasos y murales y sobre todo, muchos leones colocados a cada lado de las entradas, simbolizando la hembra y el macho.

Aquí vuelve a surgir la presencia de Cixi, o la emperatriz Orquídea, cuyas manipulaciones marcaron el fin de la dinastía Qing, una de las concubinas del emperador. Su ascenso al poder se dio después de concebir un hijo del soberano. Fue implacable en el manejo del imperio, y de las vidas tanto de su marido como de su hijo. En Pekín todavía existe un famoso pozo donde con una leyenda que describe cómo arrojó a la muerte a una concubina de su hijo.