9 de Enero de 1964

MARIELA SAGEL
El Siglo, 7 de enero de 2013
El miércoles se conmemoran 49 años de la Gesta Patriótica del 9 de Enero de 1964, y a estas alturas ya debería estar trabajando un grupo de personas en la conmemoración del medio siglo de ese evento que cambió en forma determinante las relaciones de Panamá con Estados Unidos. Esa mañana de hace 49 años, un grupo de estudiantes del Instituto Nacional se envalentonó con el sentimiento nacionalista a flor de piel a enarbolar la insignia patria en la escuela de Balboa, secundaria élite de la antigua Zona del Canal de Panamá.

Los rabiosos estudiantes de Balboa High School, más los que pertenecían a los ROTC (Reserve Officer’s Training Corps, futuros gorilas), sacaron sus peores instintos a flote y lo que resultó de ese gesto humilde, pero digno, fue 22 muertos y varios heridos, algunos de los cuales hoy día cobran una pensión de 30 dólares por haber perdido una pierna o un brazo por la Patria.

El entonces presidente de Panamá, otro empresario (Martinelli se rasgue las vestiduras, no es el primer empresario que llega a ser presidente) y con intereses sensitivos con el comercio estadounidense, tomó las decisiones que le tocaban como panameño y nacionalista: rompió relaciones con la potencia del norte. Ese gesto de Chiari lo catapultó como el‘Presidente de la Dignidad’. En un extraordinario libro que próximamente será presentado aquí, cuyo autor es elprofesor Manuel Alcántara, dentro de toda América Latina el único panameño que es rescatado como modelo de carreras políticas, don Nino.

De acuerdo a disposiciones legales, este día se ha acogido a día puente y seguramente los panameños estarán disfrutando de la entrada del verano, ensuciando las playas y con los parlantes a todo volumen. Pero para muchos que estamos conscientes de lo que ocurrió y lo que siguió a ese acto de los institutores –que culminó en la firma de los tratados Torrijos-Carter, mediante los cuales ya no tenemos una colonia americana dentro de nuestro territorio – va a ser un día de profunda reflexión, de protestas y de toma de conciencia de que no podemos olvidar los hechos que han marcado nuestro rumbo como país.

Exigimos que el 9 de Enero no caiga en día puente, que se conforme YA MISMO una comisión de alto nivel para preparar la conmemoración de los 50 años de su acontecer y, sobre todo, salir a la calle a enarbolar el emblema nacional, ese que los gringos no quisieron que izaran en la escuela de Balboa, hoy convertida en el Centro Ascanio Arosemena, en honor al primer mártir caído en esa gesta.