Con puente y sin héroes

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 14 de enero de 2013

A raíz de la denuncia ‘in situ’ que hicimos los participantes de los actos en conmemoración a los mártires, erigido frente a la Asamblea de Diputados y el sitio donde los aguerridos jóvenes que se convirtieron en héroes de la Patria se atrevieron a cruzar la oprobiosa cerca que separaba la Zona del Canal de territorio panameño, el Ministerio de Obras Públicas salió en corredera a desmentir que se planeara hacer un paso peatonal.

Y como por arte del birlibirloque, y una ofensa más a la inteligencia de los panameños, al día siguiente se procedió a cercar el área y colocar sendos letreros que anunciaban que a la constructora brasileña preferida le fue adjudicado un contrato, en terreno que pertenece a la Junta Comunal de Ancón, para hacer un puente peatonal, invadiendo un entorno que es necesario para que el monumento se destaque, minimizando su vistosidad y atentando contra la plaza del nacionalismo panameño.

Es un hecho que un puente peatonal es necesario en el área de la avenida de los Mártires, pero no en el mero vórtice que hace esquina en forma de cuchilla con el edificio del Banco de Desarrollo Agropecuario. Allí confluyen varias vías que lo que van a ocasionar es que los peatones, que desprecian los pasos elevados, se avienten sin misericordia sobre la calle. De la misma manera, a menos de 20 metros está el ingreso al viaducto de la Cinta Costera y las otras alternativas viales (avenida Nacional, avenida Omar Torrijos, etc.) Cualquier persona con un poco de raciocinio puede visualizar que sembrar un puente en esa área no es más que querer ponerle un nombre a quien se le ocurrió semejante ñamería.

Hace diez años, la Asamblea Legislativa demolió el único monumento alusivo a la gesta del 9 de Enero, aduciendo la urgencia de construir más espacios de estacionamientos. Surgió así un comité que lideraba la Junta Comunal de Ancón para construir en otro sitio el monumento, el cual fue inaugurado cuando se conmemoraron los 40 años de la gesta, en 2004. Es un pequeñísimo globo en forma de triángulo, con poco acceso de público, pero donde los organizadores tuvieron la cortesía de dejar testimonio de quiénes fueron los responsables de esa feliz iniciativa. A pesar de la falta de estacionamientos, el inclemente sol y la pendiente que hacía difícil el acceso, nos congregamos muchas personas a rendir honores a Ascanio Arosemena y demás mártires de la Patria.

Al día siguiente, la corona que se había colocado a los pies del monumento la aventaron al piso, al poner la cerca, y ahora no se puede ni llegar al monumento.