Una académica panamameña

MARIELA SAGEL

facetas@laestrella.com.pa

Facetas, 24 de marzo de 2013

La ensayista panameña Margarita Vásquez Quirós ocupó su silla junto a escritores como Roberto Fernández Retamar, Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, Pablo Armando Fernández Pérez y Miguel Barnett

Con Griselda López, Margarita Vásquez, Nancy Morejón y Mariela Sagel
Con Griselda López, Margarita Vásquez, Nancy Morejón y Mariela Sagel

El pasado 11 de febrero, en el aula magna del Colegio Universitario ‘San Gerónimo de La Habana’, enclavado en la bella y bien restaurada y preservada Habana Vieja (calles Mercaderes, entre Obispo y O’Reilly) se dio la bienvenida formal a la profesora Margarita Vásquez Quirós como miembro correspondiente en el exterior de la prestigiosa Academia Cubana de la Lengua.

El acto fue presidido por la poetisa cubana Nancy Morejón, directora de la Academia y en el lugar se congregaron, de la manera más formal y casi reverencial, algunos de sus miembros, entre los que se encontraban escritores, lingüistas y profesores, empeñados en la difusión, cultivo y perfeccionamiento de la lengua española, particularmente en su variedad cubana.

La Academia Cubana de la Lengua fue fundada en 1926, doscientos trece años después de su casa matriz y solamente cincuenta y cinco después que se estableciera la primera en América, la colombiana. En sus sillas honrosas de académicos de números figuran escritores como Roberto Fernández Retamar, Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, Pablo Armando Fernández Pérez y Miguel Barnett (presentes en el acto), entre otros, así como el historiador de la ciudad de la Habana, Eusebio Leal Spengler y la escritora Graziella Pogolloti, nacida en Francia y radicada desde niña en la isla, que ha publicado varios libros sobre la obra del escritor cubano Alejo Carpentier.

Tanto la Academia Cubana como la Panameña, de donde la profesora Vásquez es académica de número, es correspondiente de la Real Academia Española y ambas participan en los proyectos de la Asociación de Academias de la Lengua Española, fundada en México en 1951, tales como la conformación de corpus sincrónicos y diacrónicos de las hablas regionales, y la elaboración de repertorios lexicográficos o gramaticales. Asimismo, conciben programas propios de elaboración de ediciones críticas y anotadas de obras cubanas, de acciones de extensión cultural y otros.

DEL PATIO

La nueva miembro correspondiente de la Academia Cubana es catedrática en ejercicio de Lengua y Literatura Panameña en la Universidad de Panamá y secretaria de la Academia Panameña a la fecha. Sus especialidades son la lexicografía hispánica, la literatura hispanoamericana y panameña, así como la docencia superior. Ha ganado premios nacionales y su más reciente publicación, Diccionario del español en Panamá, debería ser de uso y consulta obligatoria para comunicadores, periodistas y hasta políticos. Y no estaría de más que lo tengan siempre a mano nuestros representantes diplomáticos en el extranjero.

Su ponencia de ingreso, dentro del más estricto de los formalismos en un aula que desbordaba inteligencia y excelencia, es una pieza de erudición que debería circularse para la lectura y referencia de los entendidos y los neófitos: Sumario de la Natural Historia de la Indias: Imago texti: brotes de un ensayo y se refiere al Sumario de la Natural Historia de las Indias, de Gonzalo Fernández de Oviedo, el Plinio de la naturaleza americana, como le llamó en su discurso. Según sus palabras ‘es una perspicaz descripción de la naturaleza y el hombre americanos, espontáneo inventario de las Indias y entretenimiento para el Rey, Carlos I de España en 1525. Apenas salido el libro de la imprenta en 1526, alcanzó un gran éxito, y fue traducido al latín, al italiano y al inglés. La enorme Historia general y natural de las Indias, obra cumbre de Oviedo, difiere por su tono del apacible humor del Sumario’. Destaca, a lo largo de su lectura, las diferencias y fortalezas de las narraciones verbales y las escritas, así como lo perecedero del uso del idioma en ellas. Cómo adquiere el ser humano el conocimiento y cómo lo transmite, y muchas otras bifurcaciones en las que los académicos de la lengua se enfrascan para hacernos entender por qué y cómo hoy usamos o maltratamos el lenguaje.

La académica panameña Margarita Vásquez recibe su diploma como nueva académica correspondiente
La académica panameña Margarita Vásquez recibe su diploma como nueva académica correspondiente

Este ingreso de la panameña Margarita Vásquez, profesional distinguidísima en la docencia y la escritura, es un gran honor para Panamá, y para la Academia Panameña de la Lengua, especialmente este año que nuestro país será sede en octubre del VI Congreso Internacional de la Lengua Española, que organizan entre otros el Instituto Cervantes, que tiene como Director a Víctor García de la Concha, que fue presidente de la Real Academia hasta hace unos años y que también es miembro correspondiente de la Academia Cubana de la Lengua.

INVITADOS Y PROPIOS

Las academias (de manera bastante similar) están constituidas por académicos de número (mantienen una silla dentro de la institución), académicos correspondientes y académicos honorarios. En la Academia Cubana, los académicos de número deben ser ciudadanos cubanos.

Los académicos correspondientes deben tener una obra profesionalmente reconocida. Son propuestos dentro del seno de la Academia por tres académicos de número y sometida a votación su elección. Tras la aprobación, se le anuncia el nombramiento al académico elegido. En el acto de proclamación como el celebrado en La Habana el 11 de febrero se pronuncia un discurso de recepción y uno de los proponentes hace la presentación. En el caso de Margarita Vásquez, fue la académica cubana Marlen Domínguez Hernández quien le dedicó unas hermosísimas palabras de presentación.

Este hermosísimo acto lo reconozco como demostración de una gran amistad y cariño de la Academia Cubana por la Academia Panameña (de la cual soy su Secretaria Académica) y por los panameños en general. Consecuentemente, continuaré aprendiendo de ellos, trabajando con ellos, caminando con ellos, apoyada en su claridad, inteligencia y humanidad”, señaló la Profesora Vásquez.

El arcoíris

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 18 de marzo de 2013 Las insurrecciones del arco iris

El licenciado Efebo Díaz —que ha sido gobernador de Veraguas, embajador nuestro en Cuba, notario, asesor presidencial y viceministro de Gobierno y Justicia— estrenó el año con la publicación Las insurrecciones del arcoíris , un documento histórico tejido como una apasionante novela, desde donde aborda importantes acontecimientos que se escenificaron en la provincia de Veraguas, como lo fue la rebelión cívica de 1952, que tuvo como objetivo la integración de la Escuela Normal de Santiago y la mítica guerrilla que se levantó en el área de cerro Tute, en 1959.

 

La publicación ha sido un fenómeno editorial, en su presentación en la ciudad (en febrero) se vendieron más de 100 libros —algo inédito en nuestro país— y en un posterior lanzamiento, para conmemorar los 75 años de la fundación de ese centro de estudios en Santiago, se registró una participación que superaba las 250 personas.

 

Efebo se tomó su tiempo para entregarnos tan valiosa obra. Lo hace en el preciso momento que uno de sus protagonistas, Carlos Francisco Changmarín, descansó en la paz del Señor, y coincide con el inicio de las celebraciones de la fundación de la Normal, que le permitió a Santiago de Veraguas salir de la Edad Media e integrarse a la Edad Moderna y, desde entonces, ha estado irradiando la luz de la educación y la cultura y le dio derecho a los pobres del interior del país a tener acceso a la educación secundaria. En su momento, este centro de estudios fue considerado la segunda obra más importante de Panamá, después del Canal.

 

A través de las páginas de Las insurrecciones del arcoíris, escrita de una manera sencilla, fina y con toques de humor, se conoce lo que fueron los años que cimentaron esa casa de estudios, las luchas de ideología que traía la pléyade de maestros extranjeros que vinieron a impartir clases desde allí y la manipulación que se intentó hacer de su influencia, cada vez más marcada, en la incipiente lucha nacionalista. Es un libro imprescindible para los panameños, donde podemos encontrar referencias a hechos que aunque no nos hayan tocado directamente, son historia en nuestro inconsciente colectivo como nación.

 

El viernes escuchaba al ex director de este diario, Jean Marcel Chéry, hablar en un programa radial sobre la importancia que tiene la lectura en la formación de los comunicadores de hoy. Tanto para los que fuimos tocados de manera directa por un normalista como para los que tienen curiosidad por conocer pasajes de nuestra historia que determinaron el rumbo como nación, la lectura del libro es urgente para comprender y entender el devenir de nuestro país.