Una urbe de versos y formas

La Barcelona de CARLOS RUIZ ZAFÓN

MARIELA SAGEL

facetas@laestrella.com.pa, abril 2013

Al igual que los relatos de los monumentos arquitectónicos de Barcelona, las novelas del autor conforman un laberinto de historias

Si hay un novelista que conoce a Barcelona es Carlos Ruiz Zafón, uno de esos autores que revela los secretos más misteriosos y cautivadores de la ciudad condal. Su obra constituye un recorrido apasionante que solamente se puede disfrutar habiendo leído con fruición sus celebrados títulos: Marina, La Sombra del Viento, El Juego del Ángel y El Prisionero del Cielo.

Su recorrido es apenas un atisbo de cómo esas historias, que han cautivado a millones de lectores en todo el mundo, se entremezclan entre sí, tal como lo hacen el estilo gótico y el estilo modernista de las estructuras de Gaudí, haciendo de los monumentos arquitectónicos un maravilloso laberinto de historias que, al igual que las relatos de sus novelas, y aunque tomen como escenario una ciudad vieja, salen a diario a deambular por sus recovecos en la Rambla y llegan hasta el ‘Cementerio de los Libros Olvidados’.

Esquina de una calle de la Rambla
Esquina de una calle en la Rambla

EL AUTOR

Carlos Ruiz Zafón es un escritor catalán nacido en 1964 que tras ganarse la vida como publicista decidió tomar en serio su vena de escritor. Tiene a su haber varios libros juveniles, que no están ambientados en España pero es a partir del impacto que le causaron los años emblemáticos de Barcelona, como fueron la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992, durante los cuales la ciudad empieza su mayor transformación urbanística en su historia contemporánea que empieza a entrelazar todas sus historias con un lenguaje que se ha definido por los eruditos como ‘novela gótica’, en una escenario lleno de muchos encantos.

Su primer libro no dirigido propiamente a los jóvenes, Marina, una especie de híbrido entre literatura juvenil y de adultos, circuló en 1999. Después salió La Sombra del Viento, que causó un fuerte impacto entre los lectores, ya que está ambientada en la Barcelona de la posguerra, con recovecos muy recursivos y que van creando la leyenda del ‘Cementerio de los Libros Olvidados’.

Portada de El Prisionero del Cielo
Portada de El Prisionero del Cielo

A éste libro le siguió El Juego del Ángel en 2008, que es la confirmación del fenómeno de su narrativa y, aunque pudiéramos esperar una continuación, regresa a la ciudad condal de los años veinte, con algunos de los personajes de La Sombra del Viento. Hace un año y medio nos entregó El Prisionero del Cielo, donde sin dar continuidad a la trama, esclarece algunos de los misterios de esta fascinante ciudad y hace converger, a través del embrujo de la literatura, el desenlace que se oculta en la profundidad de la calle Arco del Teatro.

El axis que une a la ciudad entre la Plaza Cataluña y el Monumento a Colón, y entre el Montjuic y la Rambla con el Tibidabo, y envuelven las construcciones de Gaudí y su entreverada arquitectura orgánica es la escritura y la lectura, recorriendo calles que son leyenda y labores editoriales que han surgido en ella. Hay personajes comunes en las tres novelas que, aunque no marcan un tiempo calendario, sí dan fe de lo andado y lo vivido de los que han disfrutado de Barcelona.

Daniel Sempere es el hilo conductor de La Sombra del Viento con El Prisionero del Cielo, y David Martin lo es entre ésta última con El Juego del Ángel. A través de sus personajes incansables uno pasará por burdeles de mala muerte que resultan tan tenebrosos como su reputación, relaciones partidas, amor filial de un padre que amaba a su hijo y lo inducía a leer incansablemente, y recorridos por todas las librerías del área y confirmará que los libros no mueren y que somos lo que leemos.

LOS ESCENARIOS

El Cementerio de los Libros Olvidados’, según le explica el señor Sempere, librero de vocación, a su hijo ‘es un misterio, un santuario’. ‘Cada libro, cada tomo que ves, tiene su alma. El alma de quien lo escribió y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él’.

El barrio gótico es, en las palabras del autor, ‘un acto de prestidigitación tan soberbio que incluso ha conseguido seducir a los lugareños y persuadirlos de que en el difícil arte del urbanismo, como en el amor y la guerra, casi todo está permitido’.

Recorrer las calles y sitios históricos de la Barcelona de Ruiz Zafón es una experiencia indescriptible. Tomados de la mano por sus historias, descubrimos nuevas y fascinantes facciones de esta emblemática ciudad y nos regocijamos con sus sorpresivos desenlaces.

Ella, la ciudad, es la protagonista principal y sus vetustos rincones convergen en los cuatro libros que el autor ha dedicado a un público adulto y nos hacen entender un poco los misterios de esta metrópolis embrujada. Imprescindible seguir las rutas literarias que nos traza el valioso libro Guía de la Barcelona de Carlos Ruiz Zafón, de Sergi Doria, que termina con El Juego de Ángel pero que uno puede extrapolarlo a El Prisionero del Cielo. Es cuestión de dejarse llevar por sus sombras y entrever entre sus luminarias.