Componiendo un tango

ARTURO PÉREZ REVERTE

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

La más reciente obra del escritor español lleva al lector a través de fascinantes escenarios, por un recorrido que va de los años ‘20 a los ‘60El Tango de la guardia vieja

El último libro del escritor español Arturo Pérez Reverte se lee, como todas sus obras, con delicia, arrobamiento y pasión. Se titula El Tango de la Guardia Vieja y tiene una impecable portada de una foto de Grace Kelly en blanco y negro, manipulando un ‘neceser’ de mano tipo joyero, un collar de perlas y luciendo unos sendos espejuelos oscuros, que data de 1955 y le da el crédito a haberse tomado en el Carlton Hotel de Cannes por Edward Quinn. Estos símbolos, —las marcas, el collar de perlas y las descripciones exhaustivas de los detalles— van a ser parte del relato que se desenvuelve con desenfado durante las 500 páginas de la novela, cuya lectura, en toda su extensión, no anticipa un final o desenlace previsible, lo que la hace más cautivante.

DOS VIDAS, TRES TIEMPOS Y TRES ESCENARIOS

La trama se escenifica durante los años 20 en alta mar a bordo de un trasatlántico y seguidamente en Buenos Aires; en los años 40 en Niza (después de la guerra civil española, bajo el impacto del fascismo y sus conspicuos espías) y en los años 60 en Sorrento, durante un campeonato de ajedrez en el cual la comitiva soviética se juega una batalla de prestigio. Los protagonistas son muy poco comunes y la descripción de sus gestos, sus atuendos y sus pasiones es pormenorizada y casi hecha con un bisturí o un pincel. O ambos. Se puede decir que todos los sentimientos que adornan vidas intensas, entregadas al hedonismo y acuciados por las pasiones, son disecados a lo largo de la historia.

Mecha Inzunza es una mujer de mundo, dotada de una belleza llevada a la perfección por las descripciones del autor. Max Costa es un rufián de primera clase, un bailarín mundano en un trasatlántico para entretener a las damas, que ha recorrido el mundo en los mejores sitios y pasado por las peores y más siniestras cárceles. Los demás protagonistas, descritos con tanto cuidado y perfeccionismo, son exultantes y necesarios para hacer del relato uno apasionante.

El título da cuenta de un período evolutivo del tango, entre 1900 y 1920, que surgía de solistas que improvisaban y eran sus propios creadores los que se ocupaban de difundirlos. Se dice que estas composiciones eran hechas de oído y eso lo parece entrever el primer marido de Mecha, Armando de Tro eye, un ‘voyeur’ que persiguió la composición de una célebre pieza musical en una especie de competencia con Ravel, el autor del afamado Bolero. Tal como señaló el autor en una entrevista con el periodista español Antonio Astorga, ‘el tango es sexo vertical y vestidos’.

UN AUTOR DESPOJADO DE CERTEZAS

Arturo Pérez Reverte fue reportero de guerra por 21 años y es el autor de inolvidables novelas como La Reina del Sur, La Carta Esférica, El Pintor de Batallas, La Piel del Tambor, Un Día de Cólera y muchas más, así como de la serie histórica Las aventuras del Capitán Alatriste.
Arturo Pérez Reverte
Es uno de los grandes autores que tiene España y sus presentaciones generalmente abarrotan los escenarios. Así lo hace cada vez que se presenta en la feria de Guadalajara y en abril, cuando presentó El Tango de la Guardia Vieja en la feria de Buenos Aires, el público rebasaba las expectativas y las instalaciones. Tiene una columna semanal en XL Semanal, del grupo al que pertenece el ABC, bajo el sello Patente de Corso (título de una de sus obras breves) y tuitea los domingos, en forma amena y respetuosa con sus más de 600 mil seguidores, mientras frecuenta un café de Madrid. Es miembro de la Real Academia Española de la Lengua.

Es inclemente con los vestigios de la edad, sus descripciones de los reflejos, las manchas de la piel y las canas no dejan duda que es preciosista en el detalle. Los ojos color miel de Mecha Inzunza tienen un centenar de referencias a lo largo de la novela, y no le queda duda a nadie que eran dorados. Y que Max Costa además de ser un pillo calculador, era guapísimo.

El libro ha estado entre los más vendidos desde que salió. Los encuentros amorosos de los protagonistas están descritos con maestría y con pasión aunque algunos lectores hayan dicho que es sexo explícito y violento. Sus protagonistas viven una turbia y apasionante historia de amor a lo largo de momentos determinantes para Europa del siglo XX.

Pérez Reverte muestra una clara inclinación por resaltar las cualidades superiores del género femenino, y así lo señaló en una entrevista que le concedió a la periodista Paula Arenas: ‘¿Y cómo es esa mujer superior? La que asume todo su mundo con la serenidad de la inteligencia. Son superiores porque su confrontación con la vida es más directa, cruel y realista. Ver a una mujer inteligente que asume todo enfrentada a la vida es un espectáculo de valor, lucidez… Y que una mujer de esas te mire con admiración es el único premio al que un hombre puede aspirar. Es el mayor galardón’.

SOBRE LOS LIBROS DE PEREZ REVERTE

En La Carta Esférica y El Maestro de Esgrima se aprecia la forma acuciosa de describir tanto los tiempos como los personajes y sus destrezas, producto de un profundo estudio que ahonda en referencias cartográficas, en el primero y las destrezas del duelo de florete en el segundo. La Reina del Sur fue el resultado de sus vivencias e investigaciones de la vida de Sandra Ávila, la reina del Pacífico, narcotraficante mexicana que hoy cumple sus días de cárcel en los Estados Unidos. La Piel del Tambor es un relato apasionado de la restauración de la iglesia de Nuestra Señora de las Lágrimas, un monumento de estilo barroco en Sevilla y el romance que surge entre un sacerdote, enviado por el Papa, y una aristócrata local que la financia. El Pintor de Batallas es otra historia magistral de un fotógrafo que persigue, en una torre sobre el Mar Mediterráneo, la foto que no pudo tomar, pintando un lienzo. El Asedio, publicada en 2010, es escenificada en Cádiz, durante las batallas que se libraron contra las tropas de Napoleón en la guerra por la independencia española. Siempre hay una figura femenina que parece que camina por las nubes en belleza e inteligencia, y en la obra anterior a El Tango de la Guardia Vieja es Lolita Palma.

En esta novela que nos ocupa Don Arturo conjuga y retrata tres épocas, con precisión, no está hecha a la ligera (se tomó 22 años en escribirla), refleja un estudio de la evolución del tango y sus diferentes etapas, del espionaje, la guerra fría y de la apasionante estrategia del ajedrez, a la vez que va recorriendo la vida de los personajes y los rasgos tanto físico como emocionales de ambos, por 40 años.

DEL DR. DANIEL PICHEL, QUE SE PROCLAMA EL FAN NO. 1 DE PÉREZ REVERTE (YO SOY LA NO. 2) Y REENVÍA A UNA TREINTENA DE FIELES LECTORES EN FORMA PUNTUAL SUS COLUMNAS, RECIBIMOS ESTE COMENTARIO SOBRE EL ÚLTIMO LIBRO DE DON ARTURO:

La última novela de Arturo Pérez Reverte retoma la historia que combina aventuras, intriga, romance y suspenso, alejándose de la novela histórica y los temas bélicos que enmarcaron Cabo Trafalgar, El pintor de batallas, El Asedio y Un día de cólera. El tango de la guardia vieja recuerda en su estilo a La piel del tambor o a El Club Dumas. Aun así, es una lectura entretenida que desarrolla a la perfección un ir y venir en el tiempo, donde los personajes centrales comparten tres momentos diferentes. Sin embargo, esos cambios en el momento de la narración, alrededor de los mismos personajes, dificultan que esta novela se disfrute si se deja mucho tiempo reposando en la mesilla entre lectura y lectura.

Pero éste sigue siendo un libro que mantiene los elementos clásicos de Pérez Reverte. Descripciones detalladas de ambientes y lugares, que casi permiten percibir los olores y sonidos ambientales, producto de un minucioso trabajo de investigación, que lo ubican a uno en el Buenos Aires de los años veinte, la Niza de los cuarenta o Sorrento en los sesenta, en ese vaivén temporal que enmarca la narración.

Otra ‘marca de fábrica’ de Don Arturo en su tango, es la presencia de personajes femeninos de carácter fuerte, decididas y casi aventureras que destacan sobre sus contrapartes masculinas. Meche Insunza es la heredera del legado de Maracena Brunner, Teresa Mendoza, Tánger Soto, Adela de Otero y Olvido Ferrara.

Algo ‘nuevo’, es la incursión de Pérez Reverte en la descripción de los encuentros sexuales entre los personajes. Aunque el tema no era ajeno a sus trabajos anteriores, las descripciones de El tango de la guardia vieja son mucho más gráficas. Incluso, por momentos, parecen más la descripción de una batalla que de un encuentro romántico. Finalmente, no olvidemos que, Don Arturo, fue corresponsal de guerra. Y eso, no debe ser fácil de olvidar.