Cuando entre cuñas te veas

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 29 de julio de 2013

Ya empezó la campaña publicitaria política y el panorama se vislumbra peliagudo, para todos menos para los que facturan cada cuña a precio de oro. Por un lado nos bombardean por las inclementes e incoherentes cuñas del Gobierno, que nos pintan un país de bonanza, desde un piso 62, pregonando sin rubor que todo eso se hizo en cuatro años y que en los 40 anteriores no se hizo nada. Ni Harry Houdini, el ilusionista húngaro, pudo haberlo hecho, pero lo repiten tanto que la gente se lo cree. Se dice que la inversión en publicidad ya supera los 20 millones de dólares y con ese dinero se han podido resolver urgentes problemas de la población, como la recolección de la basura, el reacondicionamiento de escuelas y un par de alcantarillados que no sirven.

El partido de Gobierno confunde la publicidad estatal con la electoral, porque en el fondo, lo que pretende hacer ver es que el Gobierno lo ha hecho tan bien que su candidato debe ser electo. Así que el bombardeo es doble y no sabemos si la inversión sale de la chequera del Estado, como el sofá faraónico de la defensora, o su auto, que al presidente no le parecen lujosos.

También salió la campaña del candidato Varela, que tiene dos frentes que atacar: sus promesas electorales y promover el olvido por su actuación durante 26 meses en los inicios de esta gestión.

Recientemente hemos visto la cuña del candidato del PRD, Juan Carlos Navarro, que haciendo una parodia de la publicidad del presidente, empieza viendo la ciudad desde el piso 62 y cae en las profundidades del Panamá profundo, ese que no sabe cómo resolverá sus problemas de educación, seguridad y salud. La estrategia me parece adecuada, el énfasis en los programas gubernamentales actuales que se continuarán también, pero debe incluir los que se adelantaron en el Gobierno anterior (como la Red de Oportunidades) y los que han fomentado el crecimiento que se montó en el ciclo ascendente de la economía hace casi 11 años y que amenazaba con ir decreciendo por agotamiento.

Es urgente que todos los panameños sepamos cuánto va a costar el pasaje del Metro. Es muy irresponsable del presidente decir en una entrevista en televisión que no tiene ni idea a estas alturas. Igual que decir que el país va como un jet que no tiene tiempo para tomar gasolina. Inmediatamente, en esa cantinflesca intervención, dijo que en su próximo viaje a Portugal pararía en Nueva York para que su avión tomara ga solina. ¿En qué quedamos?