Fueros y privilegios políticos

MARIELA SAGEL
El Siglo, 9 de septiembre de 2013
Ayer se celebraron en toda la República las primarias parciales de los que aspiran correr para cargos de elección por el partido Cambio Democrático, que inevitablemente estuvieron contaminadas por algunos privilegios que se les concedieron a aquellos que se convirtieron súbitamente en miembros de ese partido tras ser electos por otros colectivos. Muchas han sido las inquietudes que han surgido alrededor de esa ‘fiesta democrática’, que de fiesta pareció más un funeral y de democrática no tuvo nada.Los llamados tránsfugas, que suman más de dos decenas en la Asamblea, otros varios en el Consejo Municipal y un montón al frente de las alcaldías a lo largo del país resultó en una ‘reservación’ de esas candidaturas que sumaron 47 espacios para diputados, 27 para alcaldes y 180 para representantes. Bajo el mismo criterio elitista, el partido gobernante reservó las candidaturas para algunas figuras que le hagan frente a sus acérrimos opositores, como los casos de los que correrán contra José Luis Varela, Rubén de León y Jorge Alberto Rosas (en Pesé, en Veraguas y en el oriente chiricano).

Son varias las lecturas que uno puede hacer de este mal llamado ejercicio democrático, pero hay dos constantes: el tal partido no tiene nada de democrático, porque en sus estatutos no se permite disentir, ni una sola vez (Artículo 37) y sabiendo que los que llegaron como tránsfugas pueden hacer lo mismo el día de mañana, cuando las condiciones del ejercicio del poder les sean adversas, los quieren amordazar.

No le veo el propósito que un insistente Dr. Oscar Ávila aspire a ser candidato a diputado, siendo él mismo tránsfuga del PRD en el que no pudo a llegar a correr porque no lo eligieron en primarias. Su caso es patético y una necedad de su parte, casi tan patética y necia como la del aspirante a representante que sale en sus vallas con su perro. No se sabe si votarían por el perro o por él.

La miopía política que ha movido esta errada estrategia es la apuesta por la estabilidad actual de la Asamblea, no la de futuro, y por ser tan cortoplacista, seguramente arrojará indicativos de hacia dónde va esta clase de chusma política que no se atreven a ir a una contienda interna para conocer si son aceptados en su partido.

Hay provincias donde hasta el 100% de las candidaturas ha sido reservado, por lo que los resultados, aún en proceso al momento de escribir este artículo, no los conocemos. En resumidas cuentas, estas primarias son una burla para el Tribunal Electoral y para el país en general.