Nada ocurre por casualidad

MARIELA SAGEL 

 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 13 de mayo de 2013

Se dice que las coincidencias son en realidad ‘Diosidencias’, o sea, son cosas que nos pasan que parecieran ser obra de la casualidad, pero que en realidad son obra de DIOS, son situaciones que, si las revisamos bien, no son más que acciones del Espíritu Santo que ’da la mano’ para que veamos, escuchemos, presenciemos o participemos en algo que terminará dejándonos una huella en el alma y en la memoria del corazón, según un foro de Univisión.

No sé si la huella en el alma y en la memoria nos la habrán dejado las primarias de ayer de la franquicia del presidente, aspirante a partido político, Cambio Democrático, o el terrible daño que ha dejado en el país la falta de previsión, total irresponsabilidad y profundas sospechas de que esta crisis energética por la que atravesamos ha sido abanicada para favorecer negocios particulares de los particulares afectos al gobierno. Si desde inicios del año se monitoreaba el nivel de los lagos y el aumento de la demanda de energía, no ha sido hasta hace una semana que se ha dado la voz de alerta y puesto a sufrir a todos esperando lo peor.

No quiero ni pensar qué va a ocurrir cuando empiecen las grandes obras a demandar energía, el Metro, por ejemplo. Seguramente, el presidente tiene un as bajo la manga y con su particular estilo pondrá en ejecución algunas plantas generadoras en las que tiene intereses, seguramente para ‘divertirse’, como dice que hace con los medios de comunicación que compra. De más está sospechar que de paso se llevará por la nariz (no puedo decir por los cachos) las concesiones que tengan vínculos con gobiernos anteriores. La interconexión con Colombia, que estaba muy avanzada, la decapitó de un respingo y nadie dice o hace nada al respecto. O somos sumisos o masoquistas, o las dos cosas.

En medio de esta decrepitud en la que ha entrado el ‘año de Hidalgo’, y de la cual se puede esperar lo peor, hay una voz de aliento en la postulación del Canal de Panamá para que logre el Premio Príncipe de Asturias en la categoría cooperación internacional. Todos debemos adherirnos a esta petición, ya sea en forma virtual (www.micanaldepanama/asturias) o de manera manual. Estoy segura de que la Autoridad del Canal de Panamá, con esa diligencia y efectividad que la caracteriza, irá de barrio en barrio, corregimiento, circuito, ciudad, provincia, llevando este mensaje de unidad a todos los panameños. Según el eslogan de la ACP: ‘La maravilla eres tú’.