Publicidad: la gota de agua

MARIELA SAGEL

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La Estrella de Panamá, 13 de octubre de 2013 

Londres, Inglaterra —En estos tiempos electoreros (o electorales, como se los quiera ver) se está haciendo un uso indiscriminado de la publicidad, y pareciera que en este campo, todo se vale. Los creativos de agencias y los free lancers emplanillados en el gobierno hacen gala de un gran desconocimiento de lo que debe ser la misión del mensaje publicitario: crear valores.

Esa misma sentencia me la dijo el director de producción de telenovelas de una cadena colombiana, al que cuestioné, porque no creo que esos culebrones ni construyan ni promuevan valores, sino todo lo contrario.

Este año, en abril, la segunda versión del Festival Internacional de Cine cerró con la película chilena NO, del guionista Pedro Peirano, dirigida por Pablo Larraín, a partir de la obra de teatro inédita El plebiscito del escritor chileno Antonio Skármeta, filmada en 2012.

El filme relata la campaña del NO en la consulta que se realizó en Chile en 1988, y cuenta con un reparto encabezado por Gael García Bernal, Alfredo Castro, Luis Gnecco, Antonia Zegers y Néstor Cantillana. En enero de 2013, se convirtió en la primera cinta chilena candidata al Óscar a la mejor película extranjera. La Televisión Nacional de Chile tiene previsto mostrar en 2014 una serie de televisión en cuatro capítulos, «una suerte de versión extendida de la película».

La historia de cómo se hizo la campaña está narrada de manera estupenda por el mismo Skármeta en su libro ‘Los Días del Arco Iris’ y en ella demuestra cómo la alegría, a pesar de haber estado quince años bajo un régimen opresivo y sanguinario, fue la que prevaleció a lo largo de los 15 minutos que a diario se le permitía a las campañas mostrar sus alegatos.

La franja publicitaria en televisión fue decisiva para el triunfo de la oposición en ese plebiscito. La campaña tenía como objetivo mostrar la opción del NO como alternativa válida para enfrentarse a Augusto Pinochet, en el poder después del golpe de Estado que derrocó y llevó a la muerte a Salvador Allende en 1973, que encabezaba la opción del SÍ. En esta consulta, llevada a cabo el 5 de octubre de 1988, venció la oposición: del total de votos escrutados, el Sí obtuvo el 43,01 % y el No, el 54,71 %.

Conforme a las disposiciones transitorias de la Constitución, este triunfo implicó la convocatoria de elecciones democráticas conjuntas de presidente y parlamentarios al año siguiente, que conducirían tanto al fin de la dictadura como al comienzo del periodo llamado transición a la democracia el 11 de marzo de 1990 y que no se ha interrumpido, a pesar de los presidentes empresarios que ha tenido, porque han sabido respetar al pueblo.

Esa demostración de publicidad que crea valores, que no denigra y que hace la diferencia en la gota que rebasa o derrama el vaso, lo vamos a poder compartir por el mismo autor de la obra de teatro, y del libro antes mencionado, Antonio Skármeta, que viene a Panamá para el Congreso de las Academias de la Lengua. Una fantástica oportunidad para que todos compartamos con él cómo crear valores, cómo construir y no destruir, a través de la publicidad, bien hecha y con intenciones de aportar a la sociedad.

Es casi que obligatorio para todos, receptores y creativos, repasar conceptos, darnos cuenta de lo perverso y pernicioso que son las campañas negativas y sucias y contagiarnos de ese optimismo y alegría que permeó todo el desarrollo de la creación de la campaña del NO. Intercambiar con el autor lo que fueron esos años, de absoluta represión, pero de absoluto compromiso y esperanza, en medio de una bonanza económica que había promovido la dictadura militar, pero que había costado muchas vidas, deshecho instituciones e interrumpido una tradición democrática de la que Chile se enorgullecía.