EL NECIO NO SABE LA DIFERENCIA

Por Mariela Sagel

El Siglo, 2 de diciembre de 2013

Guadalajara, México – El ex presidente del gobierno español Felipe González tuvo una extraordinaria presentación de su último libro, titulado En busca de respuestas, que es un repaso al liderazgo en tiempos de crisis.  Además de profunda en las reflexiones, la charla estuvo llena de anécdotas y comentarios mordaces sobre líderes mundiales, de antes y de ahora, y la diferencia entre tener ideas y tener principios, uno de los dos, o los dos, y cómo un buen funcionario puede ser muy bueno estructurando ideas pero no llegar a ejecutar lo que concibe que es la solución a un conflicto.

Una de las frases que más me gustó de su larga conversación, en el marco de la Feria del Libro de Guadalajara, que inauguró hoy con estrictas medidas de seguridad porque el país invitado es Israel y el mismo Presidente González sostuvo un diálogo con el presidente de ese estado, Shimon Peres, es que el necio confunde valor y precio, y es así como vemos que muchas veces los políticos, especialmente aquellos que son ignorantes y no saben que lo son, creen que con dinero pueden comprarlo todo.  Esta frase surgió de una conversación que tuvo un famoso periodista estadounidense con la Madre Teresa de Calcuta.

Y traigo esto a colación porque he leído, desde la corta distancia donde me encuentro, que el Presidente Martinelli ha dicho que si los chicos del Kolectivo vuelven a pintar el mural alusivo y en homenaje al 9 de enero, él volverá a mandar a cubrirlo de gris.  Esto raya ya en el gansterismo, porque atentar contra el arte urbano, y en especial el que han empezado a hacer estos muchachos, para ir permeando a la sociedad en vísperas del cincuentenario de la gesta patriótica, se acerca a una dictadura fascista, que es la gran responsable del abandono de los intereses de una nación –acordémonos de la eliminación de la materia de las relaciones de Panamá con los Estados Unidos — y pone en juego la democracia incluyente, de participación ciudadana que expresa el derecho a la vida del ciudadano.  Como bien opinó Manolo Zárate en relación a esta pendenciera advertencia del Presidente: El que no despierta y no se da cuenta a tiempo de la esencia del fenómeno (el que estamos viviendo) llorará mañana el letargo de su consciencia.

La sociedad panameña está ya suficientemente crispada para que a estas alturas, a un mes de la conmemoración del 9 de enero, se ponga el presidente de necio a confundir valor con precio.