ESTRATEGIAS TRASNOCHADAS

Mariela Sagel

El Siglo, 24 de marzo de 2014

El reciente diferendo con Venezuela, además de ponernos en la mira de un arrebatado presidente que no quiere pagar las obligaciones con la Zona Libre, le ha dado pie a los locos que mandan en este país para enarbolar la temeraria acusación de que la campaña del PRD es financiada con fondos venezolanos.  La tesis que hace cinco años les resultó para ganar las elecciones, señalando a la entonces candidata de ese partido como que recibía apoyo de Chávez, en esta elección no les va a funcionar por varias razones: la señora Herrera era vulnerable a ese tipo de críticas, lo que no es el caso del candidato Navarro.  Maduro, el presidente venezolano, no es Chávez y es probable que en muy poco tiempo sea reemplazado por quien realmente manda en ese país.  Venezuela no tiene dinero ni para comprar papel higiénico, menos va a tener para aportar en una campaña política.  Venezuela es mala paga, no quiere pagar las cuentas pendientes, por lo que terminó sus relaciones con Panamá de manera abrupta.  De la misma manera, su único recurso, y con el que financia sus bravuconadas, es el petróleo, al punto que no se ha atrevido a romper relaciones con Estados Unidos, su principal cliente.  No creo que le aporte combustible a las caravanas de Navarro.

Faltan 40 días para las elecciones y la situación se pone cada día más tensa. La campaña sucia arrecia y la negativa ni se diga.  Hay que ejercer el voto a consciencia y de manera útil, a fin de impedir la reelección disfrazada bajo la fórmula Arias-Martinelli.  El país no aguanta otro quinquenio más de desafueros.  Ya los estamos empezando a sentir.  Van tres días ininterrumpidos de apagones y eso es indicativo de la falta de previsión que se ha tenido en algo tan importante como la energía. Que le vengan a otro con el cuento de Venezuela. Lo que se trata es de salvar a Panamá.