La ciudad imaginada

Domingo,  21 de septiembre de 2014 – La Estrella de Panamá

El desarrollo de proyectos que nos lleven a profundizar en nuestro pasado nos hace reflexionar de dónde venimos y también hacia dónde vamos.”

Mariela Sagel
marielasagel@gmail.com


Una fuerte sensación de ‘déjà vu’ se apoderó de mí cuando asistí recientemente a la presentación del último libro del Dr. Alfredo Castillero Calvo (si no me equivoco, son tres los libros que ha presentado este año, un ritmo vertiginoso que muy pocos autores pueden mantener) titulado ‘La Ciudad Imaginada’. Y es que ‘Déjà vu’ significa en francés ‘algo ya visto’, y no es un recuerdo, sino como si uno hubiera estado en la misma situación en el pasado. Leyendo la introducción del libro caigo en la cuenta que ésta es la segunda edición, ya que la primera se hizo por iniciativa del Ministerio de la Presidencia, en 1997, coincidiendo con la revitalización del Casco Antiguo (con una oficina que estaba adscrita a esa instancia gubernamental) y la obtención de la categoría de Patrimonio Histórico de la Humanidad de esa península que hoy se ve circunvalada por una cinta costera. La obra fue presentada en los meses iniciales del año 1999.

Esta segunda edición, que ha sido esmeradamente impresa, tras más de quince años durante los cuales el autor acarició la idea de reeditarla, como lo confiesa en su prólogo —se hizo una edición muy limitada de la primera edición— está corregida, revisada, actualizada y aumentada. Dice el Dr. Castillero que, a pesar del tiempo transcurrido, ‘no ha envejecido, que todavía puede ser útil para los amantes y estudiosos de nuestra ciudad primada’. Continúa diciendo que ‘ha sobrevivido al paso del tiempo con dignidad’. Yo diría que más que sobrevivir, el objeto de su estudio ha cobrado un dinamismo y un candor que la hace muy atractiva tanto para los nacionales, como para los turistas, colocándose entre los mil lugares que uno tiene que visitar antes de morir.

El Dr. Castillero Calvo agregó en este volumen un capítulo imprescindible sobre la destrucción de Panamá la Vieja y la mudanza a la nueva, otro sobre las iglesias y conventos y uno adicional donde analiza los cambios en el tejido urbano en virtud de la dinámica económica que ha ido marcando la ciudad desde su fundación hasta el siglo XX. También ha revisado los subtítulos de la obra original y algunas reflexiones sobre los valores patrimoniales excepcionales del Casco Viejo.

La lujosa publicación fue presentada en un no menos lujoso evento donde destacó la participación del Dr. Manuel Lucena, historiador español, que fue desgranando los capítulos que componen la monumental obra y después una conversación entre la presentadora y el autor. Algo que se reiteró en ese diálogo es que esta ciudad, en sus inicios, era una urbe elitista y el libro promete poner de manifiesto las rivalidades, miedos, celos e ilusiones que tenían nuestros antepasados que allí residían. Se hacen innumerables referencias a la vida cotidiana, la cultura material, la economía y prácticas religiosas.

Muchas fotos y mapas han sido incorporados a esta segunda edición, con una altísima calidad, y se incluyen las obras referentes a las infraestructuras del proyecto de preservación del Patrimonio Histórico que ha realizado en el Casco Antiguo el Ministerio de Obras Públicas.

Sin memoria histórica no hay conciencia. El desarrollo de proyectos que nos lleven a profundizar en nuestro pasado nos hace reflexionar de dónde venimos y también hacia dónde vamos. ‘La Ciudad Imaginada’ deja a nuestro alcance esa historia social desconocida y escondida en los archivos y bibliotecas de la que ni siquiera conocemos, aseveró la maestra de ceremonias al presentar al Dr. Lucena. Todos estos valores y reminiscencias para aportar a lo que debe ser un manejo cuidadoso y exitoso de una política cultural y de turismo que lleve a colocar a Panamá entre los países que respetan su pasado para seguir construyendo futuro. Un énfasis en turismo cultural no le vendría mal a la Autoridad Nacional de Turismo, en base a esta historia social y urbana del Casco Viejo de Panamá.