Premio a la excelencia

Domingo, 18 de mayo de 2014 – La Estrella de Panamá

El Fórum de Periodistas por las Libertades de Expresión e Información lleva 18 reconociendo la labor periodística

Mariela Sagel

Con cerca de un centenar de trabajos en las diferentes categorías se realizó el Concurso del Premio Nacional de Periodismo que, por 18 años, ha organizado el Fórum de Periodistas por las Libertades de Expresión e Información. Este año, por la coincidencia que se dio con el torneo electoral, hubo una merma en las inscripciones de los participantes (el concurso recibía hasta el 1º. de abril) pero eso no fue óbice para que destacaran trabajos que señalaron los principales problemas por los que atraviesa el país, en diferentes aspectos, no solamente los políticos. Como ha sido una constante, los jurados extranjeros eran de una excelencia superlativa: Asdrubal Aguiar, Académico de Número de la Academia Científica y de Cultura Iberoamericana, columnista de opinión por más de 40 años y ministro encargado de la presidencia de Venezuela, que apenas hacía una semana había estado de observador en nuestras elecciones. Claudio Paolillo, uruguayo, director del Semanario Búsqueda y Presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la Sociedad Interamericana de Prensa. Jorge Benavides, escritor e instructor de escritura creativa, peruano, que ya nos había visitado para la feria del Libro de 2012. Diego Cornejo, ecuatoriano, Presidente del jurado, escritor y periodista, director de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos. Sergio Vilela, también peruano, que es el director editorial del Grupo Planeta para el área andina, con sede en Colombia. Antonio López Ortega, venezolano, intelectual de primera línea, novelista y periodista, con maestría en Estudios Hispánicos de la Sorbona de París, vinculado a la Fundación Biggot y a la feria del libro de Valencia, y Miguel Henrique Otero, Presidente y Editor de El Nacional de Venezuela. Los temas premiados tuvieron una constante: el desgreño administrativo que hemos tenido en cinco años (los negociados con las hidroeléctricas, las afectaciones que se le han producido a las comarcas indígenas, el caso de la defensora del pueblo, el caso Lavitola). Un tema sobre la brucelosis se alzó como la mejor cobertura noticiosa y la crónica sobre María Carter Pantalones, la mujer que le dio infancia al Chorrillo, obtuvo el premio a la mejor crónica, una categoría que se introdujo este año y que se espera pueda ir creciendo tanto en participación como en agudeza y buen manejo. La ruta del ganado, un reportaje en televisión obtuvo el premio de su categoría y un recuento de la labor de los periodistas el día de la invasión mereció el mejor trabajo radiofónico. La cobertura noticiosa en televisión fue declarada desierta, por la poca calidad de los trabajos presentados, así como la producción periodística digital y la caricatura. En este último caso, debo resaltar que solamente se presentaron cinco trabajos y es urgente que tanto los caricaturistas como los directores de secciones y del medio en general sean insistentes en que se inscriban los trabajos, porque si no lo hacen, no pueden participar. En un país que vive de caricatura en caricatura, es casi una incoherencia que se declare desierta esta categoría. La mejor fotografía la mereció el trabajo que reflejó a un joven adolescente con el uniforme del Instituto Nacional siendo detenido por los anti motines y el esperado premio de periodismo gastronómico, dedicado a Ana Alfaro, recién fallecida, fue muy bien premiado. El avistamiento del Mar del Sur no estuvo exento de recibir un galardón de periodismo cultural y dos categorías que cubrían diferentes puntos el caso Lavitola Martinelli no solo obtuvieron premios sino que uno de ellos, el de mejor investigación periodística. El abandono al que se ha condenado el agro fue una constante y también merecieron atención la leyenda del béisbol Mariano Rivera y el fútbol, con su emblemático rojo y la pasión de todos los panameños. Dos reconocimientos cerraron con broche de oro esta jornada: un homenaje a Ramón ‘Monchi’ Cano y el premio de excelencia a Dimas Lidio Pitty.