A estar vigilantes

Lunes 17 de agosto de 2015

Los dueños del edificio negaron que se fuera a derribar y alegaron que construirían allí un mall ‘boutique’, respetando el estilo

En mi columna del lunes pasado advertí sobre el rumor que se ha expandido de que el edificio del YMCA de Balboa estaba en la mira de sus dueños para ser demolido y levantar allí un centro comercial. De todas partes me llegaron mensajes; unos alentadores, otros realmente revela dores, y los más decididos a emprender una cruzada para salvar los pocos edificios que representan una identidad panameña en la arquitectura que en determinado momento se expresó.

Los dueños del edificio negaron enfáticamente que se fuera a derribar y alegaron que construirían allí un mall ‘boutique’, respetando el estilo.

Eso no es inventar el agua tibia: en todas las ciudades que se precian de conservar su patrimonio, las fachadas de edificios con identidad se conservan y adentro se pueden hacer pistas para el baile del tubo, si les da la gana, pero afuera mantienen los estilos de antaño.

¿Se imaginan el edificio que prometieron que iban a construir en el solar donde estaba el teatro Bella Vista, con una marquesina y entrada a su ‘lobby’ con las luces y las curvas que tenía el teatro en su época de esplendor?

Se continuó la polémica con la tesis –ya de por sí agotada– de ‘hasta cuándo se seguirán construyendo centros comerciales’. Una persona se me acercó para preguntarme por qué los dueños del YMCA no donaban al Municipio o al INAC el inmueble para que se haga un centro cultural. Confieso que estoy en la línea de ‘hasta cuándo se harán centros comerciales’, pero también en la de ‘hasta cuándo se hacen edificios que nadie ocupa, totalmente fantasmas’.

En la segunda idea, no estoy segura de que las instituciones mencionadas vayan a hacer buen uso de ese inmueble, por su visión electorera y cortoplacista.

Mejor que se lo den al Museo de Arte Contemporáneo, que permanece en el tiempo más allá de los cambios de Gobierno.

Sería un gran gesto en retribución a tantos años de ganancias que han obtenido los dueños en sus otros negocios.