ABRIL ES SINONIMO DE LIBROS Y AUTORES

Por Mariela Sagel, Facetas, 24 de abril de 2016

El mes de abril es pródigo en aniversarios de escritores memorables, desde hace 400 años.  Ayer 23 de abril, se conmemoró el IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra, padre de la lengua española y de William Shakespeare, a su mismo de la lengua inglesa.  Es notable esa casualidad infinitesimal, tratándose de semejantes gigantes de las letras porque, aunque hoy día coinciden en los calendarios que usamos, las defunciones no sucedieron el mismo día, ya que existía un desfase entre los calendarios inglés y español. En 1582, el Papa Gregorio XII adelantó 10 días el calendario.  Inglaterra no lo hizo hasta 1752. Así, para los ingleses, Shakespeare murió el 23 de abril, pero para los países católicos ocurrió el 3 de mayo.  También, en la misma fecha y en Córdoba, España, falleció el escritor e historiador peruano de ascendencia española e inca, conocido como el Inca Garcilaso de la Vega, que es considerado como el “primer mestizo biológico y espiritual de América”, que supo asumir y conciliar sus dos herencias culturales: la indígena americana y la europea, alcanzando al mismo tiempo gran renombre intelectual. Su padre era sobrino del célebre poeta Garcilaso de la Vega, del Siglo de Oro de España.

El 23 de abril de cada año, se celebra el Día del Libro y el Derecho de Autor. Desde 1995 esta fecha fue establecida por la Organización de Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y en todo el mundo se regala un libro y una rosa.  En Cataluña, donde se celebra desde los años ’20, se institucionalizó a partir de 1930, coincidiendo con el Día de Saint Jorgi (San Jorge), patrón de Alemania, Aragón, Bulgaria, Cataluña, Etiopía, Georgia, Grecia, Inglaterra, Líbano, Lituania, Países Bajos, Portugal, Eslovenia y México.  San Jorge es representado por un guerrero a caballo que combate a un dragón.  Hay una imponente estatua de este santo, hecha por un escultor ruso en el Parque de la Victoria en Moscú. Se ubica a los pies del obelisco dedicado a los 1418 días y noches de la Gran Guerra Patria (como los rusos llaman a la II Guerra Mundial). La estatua de San Jorge es una de las composiciones principales del complejo conmemorativo, que se inauguró en la Colina Poklónnaya el 9 de mayo de 1995, en el 50º aniversario de la victoria sobre el fascismo, apenas unas semanas después de la instauración formal de la celebración mundial del libro.

CERVANTES INCOMPRENDIDO

Hay toda una polémica alrededor de si la obra cumbre de Miguel de Cervantes Saavedra, Don Quijote de la Mancha, debe ser lectura obligada en las escuelas primarias.  Y al respecto, se ha unificado un sano criterio de que el Quijote debería ser leído por chicos de los tres últimos años de bachillerato, pero como una aventura, no como una obligante tortura que los hace alejarse de los libros posteriormente.  Hace un par de años la Real Academia Española, que rige las 22 Academias de la Lengua en los diferentes países que hablan español, encargó al académico, escritor y periodista Arturo Pérez Reverte una adaptación para uso escolar, que circula entre nuestros jóvenes, con el fin de facilitar una lectura sin interrupciones de la trama principal de la novela cervantina.  De lo no se tiene duda es que Miguel de Cervantes fue el padre de la novela moderna, y esta modernidad ya dura 400 años.

William Shakespeare, por su lado, es el padre de la poesía y la dramaturgia y su legado es incuestionable, y se destaca su facilidad para la adaptación de los personajes de sus obras de teatro.  Romeo y Julieta, Hamlet y Macbeth son apenas algunas de sus obras más destacadas.

Escritores famosos, vivos y muertos, reclaman influencia de estos autores en sus obras.  John Kennedy Toole, autor de “La conjura de los necios”, publicada póstumamente en 1980 y ganadora del Pulitzer en 1981, tiene un personaje que añora la vida medieval.  “Un clásico es una obra que suscita un incesante polvillo de discursos críticos, pero que la obra se sacude continuamente de encima”, destacó en su momento el escritor Ítalo Calvino. Shakespeare y Cervantes llevan 400 años sacudiéndose un polvillo que, por paradójico que parezca, antes que oscurecer sus obras las ilumina. En tiempos en que los clásicos están de retirada en la educación y las librerías se alimentan de novedades, los aniversarios son una buena manera de llegar a esos libros que, al decir de Calvino, “cuanto más cree uno conocerlos de oídas, tanto más nuevos, inesperados, inéditos resultan al leerlos de verdad”.

OTROS ANIVERSARIOS MEMORABLES

Si bien en abril se conmemoran los fallecimientos de Gabriel García Márquez, Günter Grass y Eduardo Galeano, hace un siglo, en febrero, murió el más grande escritor y poeta de Nicaragua, Rubén Darío, representante a su vez del modernismo literario de la lengua española.  El 25 de abril se estableció como el día del escritor panameño, por haber nacido ese día, en 1902 en la isla de Taboga, Rogelio Sinán, máximo exponente de nuestras letras.

A pesar de que se dice con facilidad de que en Panamá no se lee, y que ésta es la razón por la que se cierran espacios culturales, como la librería Exedra Books, y existe una polémica alrededor de la prevalencia del libro impreso versus el digital, la razón del cierre de Exedra no tiene nada que ver con el aumento de la afición a leer de los panameños, sino que es un tema crematístico privativo de los dueños de ese negocio y su interés en mantenerlo, y como nos dijo Fernando Savater hace unos años, no es tema de discusión o distracción de si se lee en forma electrónica o impresa, lo que debe prevalecer son los contenidos, o sea, si no hay quien escriba, entonces no habrá quien lea.

CONMEMORACIONES Y PREMIACIONES POR DOQUIER

Muchas son las conmemoraciones que se están celebrando en torno al libro en el mes de abril: su incursión en el Metro de Panamá gracias a la gestión de la Cámara Panameña del Libro, y los fallos que se han dado para premiar novela corta (Ediciones Sagitario, a Carlos Fong), literatura infantil (Lil María Herrera obtuvo el Premio Carlos Francisco Changmarin) y Eduardo Jaspe Lescure ganó el certamen literario centroamericano Rogelio Sinán 2016). A nivel de la lengua española, se premió al chileno Carlos Franz en la II Bienal Vargas Llosa por su obra “Si te vieras con mis ojos”, y se dio a conocer el ganador del Premio Alfaguara, que recayó este año sobre el autor argentino Eduardo Sacheri, que se hizo famoso por su novela “La pregunta de sus ojos” que fue llevada al cine y que mereció un Oscar de la Academia como mejor película extranjera en 2009 con el nombre “El Secreto de sus ojos”. Pero sin duda la más relevante ha sido el otorgar, finalmente, el galardón Rogelio Sinán al escritor, diplomático, periodista y constitucionalista José Franco, el poeta de la patria, autor de “Panamá Defendida” y de la novela “Las luciérnagas de la noche”, entre otras muchas obras, que acaba de cumplir 80 años.