CON AMIGOS ASÍ…

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 1o. de mayo de 2016

Mucho se habla de la amistad, de lo incondicional que debe ser y de los beneficios que aporta al bienestar de cada persona.  No dudo de todos ellos pero me intrigan mucho ciertas amistades que han permitido a otras pasar por verdaderos calvarios mientras ellas permanecen muertas de la risa. En el libro de Proverbios, el 22:24-25 dice: “No te hagas amigo de gente violenta, ni te juntes con los iracundos, no sea que aprendas sus malas costumbres y tú mismo caigas en la trampa.”

Esta semana vimos al ex ministro de Desarrollo Social ir a audiencia de casación en la Corte Suprema de Justicia por haber comprado un auto de lujo.  Estuvo más de año y medio detenido, sin medida cautelar que les conceden en forma expedita a los grandes capos que han robado millones a este país y con los cuales se han podido hacer grandes obras, y va a ir a juicio el otro mes.  No tengo ninguna simpatía por este señor, que además de hacer gala de una ignorancia supina cuando “abdicó” a su candidatura para la alcaldía, no hizo nada relevante en ese ministerio del que pueda dar cuenta.  Se la pasó siendo el “pretty boy” del gabinete.  Pero eso sí, se preciaba de ser muy amigo del Presidente Martinelli.

Ahora que se acumulan los cargos contra él y que el impresentable presidente de la Corte Suprema dará a conocer el rosario de ellos la próxima semana, ¿cómo manejarán las autoridades de justicia esos expedientes, y qué razón le da el prófugo a sus “amiganchos” que están presos mientras él goza de una vida distendida, de juerga y otras cosas, en su exilio dorado?  ¿No les parece injusto que muchos de sus ex funcionarios estén siendo juzgados mientras él está protegido por los gringos?

La misma condición la tienen otros de su entorno, con mayor o menor suerte para defenderse, para que sus piadosas mujeres piqueteen frente al edificio Avesa, y los que salen hechos unos energúmenos confundiendo las enseñanzas bíblicas y después de que sus familiares alegaran que su vida peligraba cuando estaba cautivo, ofrecen parrandas y comilonas.

Dicen que la amistad es aquella que no perjudica. Una de las primeras declaraciones que dio el presidente Varela cuando reventó el escándalo de los papeles Mossack Fonseca fue que el ministro consejero Fonseca era su amigo.  Eso ha levantado muchas sospechas de la demora con que han actuado las autoridades.  Mejor se hubiera quedado callado en ese aspecto y nadie estaría hoy cuestionando.

Así mismo, todos los que salen de sus celdas –no necesariamente en cárceles, esto está destinado para los que no son VIP – proclaman a los cuatro vientos su incondicional amistad con el presidente al que sirvieron.  Pero, ¿dónde ha estado él para defenderlos?  ¿Cómo no se ponen de acuerdo en su maltrecho partido para realizar un congreso y se la pasan posponiendo la fecha en la que se va a realizar?

Sorpresa me causó la defensa a ultranza de los culpables de la horrible matanza de los jóvenes del centro de cumplimiento, alegando que la condena fue excesiva y la más alta que se haya dado en Panamá.  La hizo el ex ministro De Lima en un artículo de opinión, olvidando que cuando eso ocurrió, además de que la saña y crueldad de los policías que presenciaban la revuelta fue filmada y se constituyó en prueba fehaciente de lo ocurrido, ninguna autoridad del gobierno, del cual él era miembro prominente, se hizo cargo ni de los familiares de los deudos ni de los dos sobrevivientes, que necesitaban un cuidado especial y tratamientos para que pudieran sanar las heridas y quemaduras, además de ayuda sicológica.  Ingentes fueron los esfuerzos para que el sistema penitenciario, el Ministerio de Gobierno o el de Desarrollo Social, se apiadaran de esa pobre gente, a la que les entregaron a sus hijos en estado de putrefacción en bolsas de basura.

Decía el gran Albert Camus “No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no sea un guía. Solo camina a mi lado y sé mi amigo.