LA PÉRDIDA DE LA DIGNIDAD

Por Mariela Sagel, El Siglo, 12 de diciembre de 2016

El grupo editorial al que pertenece este diario, el de mayor circulación del país, el periódico del pueblo, está en coma, gracias a la imposición del gobierno estadounidense de sanciones administrativas al accionista principal.  La inclusión en una mentada Lista Clinton cayó sobre las empresas del grupo Waked en mayo pasado y desde entonces se han ido extinguiendo una a una, sin que se hayan encontrado pruebas de las “razones para creer” que tiene el representante diplomático gringo para asegurar que están involucradas en lavado de dinero producto del narcotráfico o financiamiento del terrorismo.

En estas circunstancias, la presión que se ha ejercido sobre las tiendas, el centro comercial y el banco en que el grupo tenía intereses ha sido tan fuerte, que se han visto obligadas a vender o poner las acciones en fideicomiso a un precio ínfimo de su valor real.  Es sospechoso el resultado, sobre todo si se indaga o profundiza sobre a quién beneficia al final del camino.

El órgano ejecutivo no ha sabido –o no ha querido—hacerle frente a este asunto de una manera digna, como debe ser su obligación, defendiendo el derecho de los panameños, y llamando a capítulo al entrometido diplomático, con actitudes de procónsul, que se da el lujo de señalar a todo el mundo y hacer el ridículo yendo a comprar a Félix B. Maduro sus regalos.

Lo peor en este punto es que puede ser el golpe más duro que se dé a la libertad de expresión en nuestro país, no se han presentado pruebas, la justicia panameña ya ha dictaminado que las mismas no existen, y nos pone en un punto tan vulnerable que si el día de mañana se le antoja al nuevo presidente de Estados Unidos cerrar el canal, porque por él pasan barcos “sospechosos” de cooperar con el narcotráfico, así se hará.  No queremos que extiendan la licencia, exigimos que saquen a estos diarios de la Lista Clinton.