LO MISMO DE SIEMPRE

Por Mariela Sagel, El Siglo, 4 de enero de 2016

Todos los inicios de año nos hacemos propósitos que muchas veces no logramos cumplir, sea por falta de voluntad, por poca disciplina o algunas veces, por la maldita burocracia, que todo lo retrasa.  Lo cierto es que los propósitos más básicos, como ser mejores ciudadanos, no tirar la basura en los lugares donde no se debe, reciclar lo más que se puede, respetar el derecho ajeno –aunque me moleste— ni se nos pasan por la cabeza.  En cambio, prometemos bajar de peso, rezar más, hacer más ejercicio y un montón de sambenitos que están trillados y nunca se cumplen.

Nuestro país enfrenta este año bisiesto muchos retos y no parece que esos retos queramos asumirlos.  Por un lado está la culminación de la ampliación del Canal de Panamá, que ha sido demorada intencionalmente por los contratistas, que cada 25 de diciembre se salen con un regalito de sobrecostos.  Por el otro lado, la severa sequía y sobre todo, falta del recurso hídrico, que es nuestro mayor patrimonio natural.  No sé si el panameño común sabe lo grave que es el desperdicio de agua, las mojaderas, lavar el auto a borbotones y que las tuberías se rompan y no sean reparadas en semanas.

Más grave aún es que a casi dos años de gestión, el gobierno parece no arrancar por la sencilla razón que no tiene proyectos a los que asirse.  Unos le llaman lentitud, otros que se está invirtiendo mucho en juzgar a los anteriores.  Yo lo llamaría falta de visión del país que queremos, ya que los indicadores económicos marcan que seguimos creciendo y a ritmos envidiables para otros países, con recursos naturales e industriales mucho más fuertes que lo que tenemos.  Se tiene que llamar a juico a todos, sin distingo, los que cometieron ilícitos.  También se tiene que planificar hacia dónde vamos.  La primera parece entenderla bien la procuradora, la segunda no creo que ninguno de los ministros lo tiene claro, cuidado que ni el Presiente.