LOS SELLOS POSTALES Y LA HISTORIA

Por Mariela Sagel, El Siglo, 4 de abril de 2016

Apenas hace unos meses asistí a la presentación del libro “Cruzando Fronteras: los sellos postales de Panamá como expresión de historia, cultura e identidad”, que en una preciosa edición dirigió el Lic. Fernando Sucre y en la cual reunió las opiniones no solo de conocidos filatélicos sino de destacados intelectuales, políticos, arquitectos, artistas, y científicos junto a las ilustraciones exquisitas de las estampillas que han ido identificándonos como país. Estas impresiones que han identificado a todos los países del mundo, y que son tan apreciadas entre coleccionistas –así como las monedas— han sido las manifestaciones de procesos históricos, culturales, artísticos, naturales, flora, fauna, religión, folclore, corrientes de pensamiento y personajes famosos, entre muchos otros.

Y la semana pasada me comenta la encargada de la estafeta de correos donde tengo mi apartado que la dirección de Correos Nacionales les pasó un memorándum anunciándoles que no se van a imprimir más estampillas por falta de presupuesto.  Le comenté al coordinador del libro esta nefasta noticia y me dice que en los depósitos de esa dependencia hay pacas arrumadas de estampillas que no se han utilizado, de la misma forma que se pudren los libros que recibieron premios Miró en las bodegas del INAC.

Nuestra historia no la reflejan los billetes de lotería que todos botan cuando no ganan, y que últimamente han estado llenos de horrores ortográficos.  La cuentan las monedas, las estampillas, los libros, los poemas, todas manifestaciones artísticas que inmortalizan personajes y sucesos.  Es una irresponsabilidad del gobierno no velar porque esas manifestaciones no se preserven pero es más irresponsable que no exijamos que éstas se respeten.

Dejémonos de estar protestando cómodamente a través del Twitter o del Facebook, hagamos causa común con los movimientos que buscan rescatar nuestra memoria histórica, tal como lo hizo el Movimiento por la identidad, que impulsó la ley del 9 de enero, y el de volver a impartir la cátedra de historia de las relaciones de Panamá y los Estados Unidos.