ELLOS TAMBIÉN NOS DEJARON

Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 3 de enero de 2016

Al final del año los medios hacen una lista de las personalidades que se fueron para siempre de este mundo, aunque según decía el filósofo romano Marco Tulio Cicerón: “La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos”.  Entre actos terroristas, juicios en Panamá de políticos del pasado gobierno y desastres naturales en otros países, El Niño y la ampliación del canal de Panamá, los canales de televisión hicieron un recorrido por lo sucedido en el año que acaba de terminar, repasando hasta farándula, pero olvidaron un tema: los escritores y periodistas, y algunos actores que fallecieron en 2015.

La lista la encabezan dos nombres ligados al periodismo combativo y de vanguardia: Vicente Leñero, que aunque falleció en diciembre de 2014, su muerte coincidió con la de Roberto Gómez Bolaños, mejor conocido como Chespirito, y pasó casi desapercibida, y Julio Scherer García.  Leñero fue novelista, guionista, periodista, ingeniero civil y académico mexicano, autor de una vastísima obra y colaborador, en su momento, del periodista Scherer.

Scherer García fue otro referente importante en el periodismo internacional, que entrevistó a los más importantes protagonistas de los siglos XX y XXI y autor de muchísimos libros, generalmente muy críticos de la “dictadura perfecta”, como le dice Juan Villoro al sistema de gobierno mexicano.  Fue director del periódico Excélsior de 1968 a 1976 y fundador del Semanario Proceso. En diciembre se le rindió un sentido homenaje en el marco de la FIL de Guadalajara donde participaron, entre otros, Elena Poniatowska y Carmen Aristegui.

Otro periodista que nos dejó tras una estela de reconocimientos fue Jacobo Zabludovsky, que condujo por 27 años un noticiero de televisión y considerado un icono del periodismo mexicano y fundador de esquemas de noticieros que no existían antes de 24 horas.

Las letras se resintieron mucho con la muerte de la escritora australiana Colleen McCullough, autora de la novela “El pájaro canta hasta morir” o “El pájaro espino” que fue adaptada para una serie de televisión con Richard Chamberlain.  El mismo día, 13 de abril, murieron Günter Grass y Eduardo Galeano, alemán el primero, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1999 y del Príncipe de Asturias el mismo año (su obra más famosa es El Tambor de Hojalata) y el segundo uruguayo, autor de Las venas abiertas de América Latina, entre su copiosa producción.  También nos dejó en forma precipitada el autor sueco Henning Mankell, maestro de la novela negra y famoso por su serie de 12 libros donde el inspector Kurt Wallander es el protagonista.  Su obra póstuma fue Arenas Movedizas, un libro de memorias en el contexto del cáncer que le fue diagnosticado a principios del año.  Tenía 68 años.

Omar Shariff, el autor egipcio que fue el protagonista de películas tan importantes como Dr. Zhivago y Lawrence of Arabia, murió también en 2015, así como el poeta estadounidense Miller Williams, que falleció a la edad de 84 años de edad a causa de complicaciones del Alzheimer.  A Williams se le recuerda por haber leído su poema “Of History and Hope” en la toma de posesión de Bill Clinton.

John Forbes Nash, el matemático estadounidense que ganó el premio Nobel de Economía en 1994 por sus aportes a la teoría de juegos y su esposa Alicia, de ascendencia salvadoreña, murieron en un accidente de tránsito. Su vida inspiró la galardonada película “Una mente brillante” (2001), protagonizada por Russell Crowe. También se marchó Ruth Rendell, una de las escritoras de thrillers de crimen y suspenso más famosa del Reino Unido. Considerada la “nueva Agatha Christie”, Wendell escribió 27 novelas y 3 colecciones de cuentos.

Y para rematar, Douglas Tompkins, fundador de las marcas de ropa North Face y Esprit y filántropo de la conservación, murió en la Patagonia chilena, a causa de una severa hipotermia sufrida al volcar el kayak en que navegaba.

Preparémonos para este año conmemorar los 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra, autor de Don Quijote de la Mancha, y padre de la lengua castellana y de William Shakespeare, padre a su vez de la lengua inglesa.