POLITICA EXTERIOR DESACERTADA

Por Mariela Sagel, El Siglo, 23 de enero de 2017

Desde el pasado gobierno, la política exterior ha estado en manos de chambones y panameños poco patriotas.  Ha estado plagada de desaciertos, a pesar de que tuvo un éxito relativo con la organización de la Cumbre de las Américas, en abril de 2015.  Sin apegarse a los tratados internacionales, se ha alejado de la imparcialidad que nosotros, como garantes del tratado de neutralidad del Canal, debemos observar. Si bien nuestro país fue el escenario donde hablaron por primera vez Raúl Castro y Barack Obama, posterior a ese hecho la administración del presidente Varela entró en un laberinto del que parece no salir.

Se sumó sin razón a la coalición internacional contra el Estado Islámico, no ha logado una participación destacada en la crisis entre Colombia y Venezuela y al contrario, se abstuvo en el escenario de la Organización de Estados Americanos (OEA) argumentando una mediación que nunca ha sido cierta. Se comprometió a recibir refugiados sirios y al día de hoy, no se define con relación al Oriente Medio y no sale del empantanamiento que rige las diferencias con el vecino país de Colombia.

Con la reciente derogación de la política de los pies mojados de los cubanos que quieren llegar a Estados Unidos, tenemos un montón en territorio panameño que no sabemos qué vamos a hacer con ellos.  Por cuenta de todos los casos de escándalos que nos mantienen en vilo desde el año pasado (#PanamaPapers, Lista Clinton y más recientemente Odebrecht) revela que estamos volviendo a la política complaciente con Estados Unidos y no hemos logrado independencia de criterio con los grupos financieros internacionales.  La reciente visita a Davos de la Canciller –que salió huyendo del país por su metida de pata en una entrevista en la que demostró su falta de conocimiento del cargo que ocupa y del ser panameña—más que lustre, fue una reprimenda pública que se aguantó porque a eso nos quieren llevar, a ser sumisos.

Estamos entrando en un verdadero túnel oscuro.