MÁS INTERCAMBIOS ENTRE PAÍSES

Por Mariela Sagel, El Siglo, 20 de marzo de 2017

Ayer destaqué en mi artículo dominical de La Estrella el gran intercambio cultural que se está realizando entre varias embajadas, especialmente durante marzo, que es el mes de la Francofonía, que usualmente lo organizaba la Embajada de Francia y los países donde se habla este idioma (Haití, Canadá, Bélgica, Suiza) pero al que recientemente se han unido México, Costa Rica, Argentina, México, Marruecos, Kosovo y Egipto.  Cine, música, teatro gastronomía y muestras artísticas se llevan a cabo todo el mes y en forma gratuita.

También hubo un espectáculo de danza artística de China Continental y esta semana habrá un festival de flamenco.  Pero no me alcanzó el espacio para mencionar la semana británica que organizó la Embajada del Reino Unido en asociación con la Alcaldía de Panamá, que recreó hasta la música de los Beatles y el extraordinario evento de próxima generación que organizó, con apabullante asistencia y sobre todo, con una estricta puntualidad, la embajada de Israel titulada CyberTech.

Este evento sin precedentes fue el resultado de la revolución cibernética que ha cambiado el mundo en que vivimos, desde nuestro entorno más cercano hasta las infraestructuras que nos permiten disfrutar de los avances tecnológicos que se nos ofrece y fueron debatidos durante un día en la Ciudad del Saber.

Es la primera vez que se realiza en América Latina y Panamá ha sido el país pionero en celebrarlo, en el que confluyeron ejecutivos, técnicos y empresas de Estados Unidos, Israel y otros países de América Latina y se pudo ver también una exposición de las últimos soluciones tecnológicas, innovaciones y las tecnologías que cada día van tomando posesión en el mundo de hoy.  Era pertinente analizar las amenazas que los accesos tecnológicos promueven y la forma de prevenirlos.

Fue una jornada intensa pero satisfactoria, que demostró que Panamá está en la ruta correcta para convertirse en un hub tecnológico pero que tiene que hacer mucho para lograrlo.  Y lo más importante se realizó con una puntualidad extraordinaria, que permitió cumplir la exhaustiva agenda.