EL MIEDO QUE NOS DOMINA

Por Mariela Sagel, El Siglo, 24 de abril de 2017

Desde el año pasado el mundo ha venido dando muestras de que nos hemos vuelto locos.  Empezamos con la votación llamada Brexit, que se apresta a sacar a Inglaterra de la Unión Europea, sin medir las consecuencias negativas que esto pueda tener, clavándole el primer clavo al ataúd de este organismo internacional constituido en 1993 para propiciar y acoger la integración y gobernanza en común de los Estados y los pueblos de Europa. La conforman 28 estados miembros y tienen una moneda común, el euro.  Con la salida del Reino Unido, muchos de esos aspectos integracionistas se pueden venir abajo y pueden propiciar no solo que otros estados miembros quieran salirse, sino que afectaría negativamente a los inmigrantes que allí se hayan establecido.

Después vino la negativa a la paz en Colombia, a todas luces orquestado por grupos religiosos que apelan al miedo del pueblo, ya que la mayoría de los que votaron NO fue por temor, por ignorancia, o por la combinación de los dos.  En noviembre vimos con asombro cómo los estadounidenses elegían para la Casa Blanca a un demente con antecedentes dudosos, que en el corto tiempo que ha estado en el puesto de más poder en el mundo, ha demostrado que es de todo menos predecible: un día dice una cosa, el otro día hace otra y no tiene empacho en despreciar a quien considere su inferior o su enemigo, lo que muchas veces no distingue si es lo uno o lo otro.

Ayer Francia se enfrentó a otra disyuntiva difícil: escoger al próximo presidente en las elecciones más cerradas en la historia, con cuatro aspirantes que van desde la ultra derecha hasta la centro izquierda.  Marine Le Pen, la única mujer, es la que está más a la derecha. No nos fiemos de las encuestas, pues hay ganadores de ellas y perdedores de elecciones.  El factor miedo ha demostrado que es el que prevalece.