LA COMPETENCIA ESTÁ EN EL SERVICIO

Por Mariela Sagel, El Siglo, 15 de mayo de 2017

Se anunció para hoy una protesta de los conductores de taxi contra la plataforma de Uber, que tiene a muchos satisfechos de que haya llegado hace ya unos 3 años a Panamá.  Los taxistas, que se especializan en manejar desordenadamente, llevar a varios pasajeros al mismo tiempo, cobrar los que les da la gana y ser poco corteses (especialmente los que dicen “no voy”) no han entendido que Uber es para un segmento de la población que no necesariamente carece de automóvil, sino que prefiere trasladarse a los sitios en forma segura y confiada.

Hace unos días pedí un Uber para ir a la Ciudad del Saber y al rato me llamó el conductor (porque al pedirlo uno mediante su aplicación, se identifica tanto el que pide como el que va a prestar el servicio, con número de teléfono y foto) para decirme que había dejado las llaves en su auto.  Le pregunté si le era más conveniente dejarlas con el guardia de seguridad de mi edificio, dado que la Ciudad del Saber está un poco alejada, y así lo hizo, con un cargo ínfimo.  Si me hubiera ido en taxi, las posibilidades de rescatar mis llaves hubieran sido casi nulas y lo más probable es que hubiera tenido que llamar a un taller de cerrajería para poder entrar a mi departamento.

Las autoridades están en la obligación de poner orden en este asunto, porque no se puede permitir que ya que el tránsito por la ciudad es un tormento, encima no se asuma con hidalguía el meollo del asunto: la población usuaria de taxis está harta del mal servicio, del “no voy”, de los automóviles en mal estado, de la música estridente y del peligro que representa andar en un taxi, tanto de día como de noche. Claro que hay sus excepciones, pero seguramente esas no son las que van a estar en la protesta de hoy.  Espero que Uber haya llegado para quedarse.