LAS ESTRELLAS DE LA ESTRELLA

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 7 de mayo de 2017

     Como una sutil ironía del destino, el pasado 4 de mayo se dio a conocer el fallo de los premios del XXI Concurso Nacional de Periodismo que organiza anualmente el Fórum de Periodistas por las Libertades de expresión e información y La Estrella de Panamá arrasó con la mayoría de ellos.  Los jurados a valorar los 198 trabajos presentados fueron, como todos los años, extranjeros invitados a conocer una realidad que para algunos, más allá de los Panama Papers (desde hace un año en boca de todos) no sabían mucho de nuestro país y la mayoría ni lo habían visitado.

Y digo ironía, porque al día siguiente, 5 de mayo, se cumplió un año que se conoció la noticia de que el socio mayoritario que es dueño del grupo editorial GESE, Abdul Waked, había sido incluido, arbitrariamente, y sin que a la fecha se le haya probado nada, en la infame Lista Clinton.  Ese hecho le permitió al representante diplomático de Estados Unidos (la Lista Clinton es manejada a su antojo por la OFAC, que depende del departamento del Tesoro) hacerse sentir en forma rocambolesca en los medios, y todo el mundo rindiéndole pleitesía.  Se han cerrado empresas, centros comerciales y bancos, y vendidos al peor postor por un capricho sin justificaciones.  A la fecha, no se les ha dado ni cita a los abogados contratados para aclarar este asunto en Washington.

La presidenta del jurado, Judith Torrea, española que reside en Ciudad Juárez y que vive de cerca los conflictos que causan el narcotráfico, la corrupción y la impunidad, además de la discriminación, tuvo unas palabras elogiosas para el periodismo panameño la noche de la gala de premiación.  Dijo estar sorprendida del nivel de compromiso, valentía y sobre todo, de la disparidad que existe entre un país que a todas luces parece de primer mundo y que tiene una desigualdad y una pobreza, carencia en los servicios de salud y deficiencia en educación incomprensibles para los niveles de crecimiento que nos cacarean a diario los oficiosos –e incapaces – voceros del gobierno actual.

Marlene Testa, Adelita Coriat, Esther Arjona, Leila Nilipour (que por esa “atorrancia” que impuso la Lista Clinton tuvo que salir de la empresa a fines del año pasado), Félix Barrios, Errol Caballero (ahora editor de la revista Portada) y Félix Barrios se alzaron con sendos premios, incluyendo mejor investigación periodística, mejor reportaje cultural, mejor caricatura, mejor fotografía, mejor crítica gastronómica y el gran premio del certamen lo obtuvo Marlene Testa.  Esa noche, La Estrella brilló más que nunca, en sus 168 años de haberse conformado.  Es el diario más antiguo del país, desde antes que fuéramos república.  Por algo le llaman “La Decana”.

Coincidentemente, los periodistas Testa, Coriat, Nilipour y Caballero invirtieron tres días hace dos semanas en un taller sobre periodismo investigativo que dictó el renombrado y famoso periodista estadounidense Jon Lee Anderson en el Centro Cultural de España, organizado por el Fórum de Periodistas.  Cualquiera pensaría que siendo gringo la embajada de su país sería el auspiciador lógico, pero no fue así.  También se destacó en el concurso el periodista Luis Burón, del Taller Editorial Concolón, que fue el brazo ejecutor de la inolvidable semana de Jon Lee en Panamá.

Y para más coincidencias, la persona que se honró con el premio Excelencia Periodística fue la profesora Griselda López, la maestra de muchos de los periodistas locales y Directora de la Escuela en la Facultad de Comunicación.  Es un justo reconocimiento a una docente, escritora, intelectual y amiga que a través de los años ha sido una guía moral y ética para muchos.  El día que Jon Lee Anderson se presentó en la Universidad de Panamá a dictar su charla “Periodismo real en la era Trump”, la Profesora López no cabía de la felicidad y complacencia de tener una personalidad de su calibre compartiendo con sus estudiantes.

Entrega de premio a Griselda Lopez por parte de la Junta Directiva del Fórum

Este año, tal como lo advirtió la presidenta del jurado, el concurso tuvo rostro de mujer, lo que hace justicia al género y al compromiso que tenemos con la verdad.  Muchos han dicho que no nos atan los mismos prejuicios que a los hombres, o que somos más valientes.  Creo que la explicación más lógica es que somos mujeres, y que le duela a quien le duela, decimos las cosas sin cortapisas, la mayoría de las veces y sobre todo, que por más burlas, marginaciones y discriminaciones, somos más fuertes en todos los sentidos.