¡NO METEN UNA!

Por Mariela Sagel, El Siglo, 12 de junio de 2017

Todo acto hecho de espaldas a los afectados genera suspicacias y tal ha sido el caso del Decreto 130 que en teoría pretende “actualizar” el valor catastral de las propiedades habitacionales, pero que formó un rifirrafe porque se entendió como que se decretaba de un solo plumazo la revalorización a la que tanto nos hemos opuesto desde los tiempos de la desbocada gestión de Martinelli.

Tanto es así que los mismos miembros de ese partido de franquicia de supermercado marcharon en una inédita concentración organizada de “ya para ya” el sábado, en la cual se armó un forcejeo peligroso y donde salió afectada la polémica diputada Zulay Rodríguez, que ha sido una de las más visibles voces que han estado advirtiendo sobre la afectación que tendría la revalorización y el consecuente pago de impuestos sobre las propiedades, especialmente para las clases medias y bajas.

Tanto desacierto ya no se aguanta.  Hacer un decreto al amparo de un juego de futbol, cuando la gente andaba distraída, y no hacer la labor comunicacional que merece el tema, obliga a que el mismo sea derogado enseguida, pero ¿por llegar a eso?  ¿No recibió el presidente suficiente plomo con su escapada a ver la final de la Champion League sin haber informado a nosotros, sus empleadores? Él tiene todo el derecho de viajar con su familia a celebrar el cumpleaños de su hermano donde le dé la gana, pero hacerlo de esa manera se presta a especulaciones y de allí se derivan que si lo invitaron, que quién lo invitó, que si fue con fondos del gobierno, etc. etc. Y ahora este decreto, que desvía la atención de dos temas álgidos: la lista de los sobornados por Odebrecht y su próxima visita al señor Trump. ¿Será que no entiende o no le interesa hacer las cosas bien, tanto él como sus acólitos, incluyendo el jefe de prensa?  Tantas trastadas en tres años y todavía quedan 24 dolorosos meses.