ESCÁNDALO TRAS ESCÁDALO

Por Mariela Sagel, El Siglo, 30 de julio de 2017

     El país se hunde cada vez más en escándalos de corrupción que no tienen parangón con lo que se ha visto en años anteriores.  No es que el asunto sea nuevo, es que se ha llevado a niveles insostenibles, intolerantes y hace falta una acción ciudadana para poner un alto, develar todos los involucrados y proceder con los procesos que pareciera que han quedado en el limbo.

Las revelaciones de un abogado brasileño en Madrid no han venido sino a confirmar lo que era un secreto a voces entre los que nos preocupamos por el país.  Ponerlo en tela de dudas y querer matar el mensajero al no poder matar el mensaje es irresponsable y hace cómplices a los que lo practican.  Más de uno ha mostrado que de alguna manera ha sido aceitado por algún contrarito o asesoría y ha salido lanza en ristre a desacreditar lo expresado o señalado por el diario El País.

El jueves pasado amanecimos con una noticia sorprendente y la misma fue opacada esa tarde por las revelaciones que aparecerían en el diario español al día siguiente. Ese mismo día la encuestadora Dichter y Neira daba a conocer su último sondeo y la popularidad del presidente, su gabinete, las instituciones y hasta la alcaldía van en “caída libre”, faltando dos años para que se termine este período de gobierno.

Pensar que el señor Tacla ha sido empujado a declarar todo lo dicho por el preso de Miami no es desacertado pero es una media verdad.  El eximirlo u obviar mencionarlo taxativamente puede haber sido una labor de su equipo de abogados –del que entiendo han ido saliendo algunos que lo conformaban— como parte de una estrategia, pero eso no lo libra de haber estado al frente de los chanchullos que se hicieron en el gobierno anterior.

Los ciudadanos debemos exigir que se conforme una comisión investigadora independiente que dilucide todo lo tocado por Odebrecht cuanto antes.