POQUITO A POQUITO

Por Mariela Sagel, 7 de agosto de 2017, El Siglo

Después que el abogado o gestor de coimas, como prefieran llamarlo, Rodrigo Tacla, cantó en España un par de verdades sensitivas para nuestros políticos del patio, empezando por el presidente y su círculo más íntimo, la ciudadanía ha estado exigiendo que se actúe con más decisión o mejor dicho, que empiece a actuar, porque parece dormida en un letargo imposible de entender.

Es así que en medio de la semana la señora Procuradora salió de su mutismo y ofreció una conferencia de prensa, que ha dejado muchas interrogantes sin resolver.  Una de ellas es que la compañía constructora Odebrecht va a devolver al estado panameño un tal de 220 millones de dólares en el plazo de 12 años.  ¿Pero por qué estas cómodas facilidades de pago? ¿Qué pasa si la empresa se declara en quiebra y deja de pagar? ¿Dónde está la lista de las empresas y los individuos que recibieron coimas o sobornos de Odebrecht?  Para colmos, con este arreglo la empresa puede volver a participar en licitaciones y capaz que se las gana y sigue construyendo –y seguramente coimeando—en nuestro país.

Si bien es cierto que esta empresa no inventó la coima y mucho menos la corrupción, los extremos a los que llevó su práctica se pueden calificar como inéditos.  Ningún escándalo de corrupción ha sido tan sonado ni ha llegado a sumas tan exorbitantes como éste.

También en la semana se realizó la esperada audiencia al ex presidente Martinelli en Miami y a pesar de las ofertas (como si fuera una puja de subasta) que la defensa presentó, al tipo le han negado todas las fianzas y la Corte Suprema de Justicia ha dictaminado que el delito por el que se le acusa es causa suficiente para que se considere extraditable.

Los pagos a Odebrecht vienen des-pa-ci-to y las audiencias al preso de Miami también.  Vamos agarrando el ritmo.