LA REVOLUCIÓN QUE ESTREMECIÓ AL MUNDO HACE 100 AÑOS

Por Mariela Sagel, Facetas, 18 de noviembre de 2017

El pasado 7 de noviembre se conmemoró el centenario de la Revolución Bolchevique y como siempre se le conoce como “la revolución de octubre” cabe explicar que, en ese entonces, — 1917 –, los rusos usaban el calendario juliano, que correspondía al 25 de octubre.  Esta fecha marca la segunda fase de la revolución rusa, que se inició en febrero de ese año, y que era consecuencia de los acontecimientos y sublevaciones que desde 1905 venía arrastrando el gobierno imperial del último de los zares de la dinastía Romanov.  Desde entonces muchos han sido los libros, las películas y los ensayos que se han dedicado a ensalzar, atacar, analizar y estudiar ese fenómeno que por más de setenta años tuvo la hegemonía de un territorio inmenso del mundo y llegó a rivalizar en algunos campos con el imperio estadounidense (en el tema espacial, por ejemplo).

La revolución rusa contada para escépticos

Es muy conocida la obra “Diez días que estremecieron al mundo” del periodista John Reed, el único estadounidense que está enterrado en el Kremlin, publicada dos años después del triunfo de la revolución y cuya primera edición llevó un prólogo de Lenin.  En 1982 se estrenó la película inolvidable, “Reds”, con Warren Beaty y Diane Keaton basada en ese libro.  El periodista español Manuel Chaves Nogales dedicó varios títulos a este acontecimiento “que estremeció al mundo” (“Lo que ha quedado del imperio de los zares”, “El maestro Juan Martínez que estaba allí” y “Un pequeño burgués en la Rusia roja”, entre otros) y la experta en la familia Romanov, la inglesa Helen Rappaport ha publicado varios libros así como Manuel Vásquez Montalbán, otro gran escritor español que escribió un libro titulado “El Moscú de la revolución”. Alrededor de ese hecho y de los últimos representantes del imperio ruso se han publicado recientemente sendas novelas, como la de Carmen Posadas “El testigo invisible” y la de Espido Freire “Llamadme Alexandra”, que fue presentado en la pasada Feria del Libro de Panamá.  Todos recordamos con fascinación la magnífica película Doctor Zhivago, producida en 1965 y protagonizada por Omar Sharif, que estaba basada en una novela de Boris Pasternak, escrita en 1957 y que al año siguiente le valió el Premio Nobel de Literatura a su autor. Por las tensiones políticas de ese tiempo, en medio de la guerra fría, el escritor se vio obligado a rechazar el premio, lo que lo llevó a convertirse en una figura emblemática de la resistencia al comunismo soviético.

Este año, en ocasión de esta conmemoración centenaria, el historiador español Juan Eslava Galán publicó un interesante libro titulado “La revolución rusa contada para escépticos”, en el cual narra, con una gracia inigualable, desde los sucesos que llevaron al “Domingo sangriento” que ocurrió en 1905 en San Petersburgo, cuando la guardia imperial rusa emprendió una matanza contra los manifestantes que reclamaban al zar mejores condiciones de vida e iban liderados por un sacerdote y portando emblemas religiosos, y sigue por todos los vericuetos anteriores y posteriores a esa fecha de fines de octubre que “estremecieron al mundo”.

Diez días que sacudieron al mundo

UN LIBRO IMPRESCINDIBLE

Este libro de Eslava Galán no es como la famosa serie “para dummies” que ha recorrido todos los campos del saber y que ofrece guías sencillas para lectores nuevos en diversos temas y que lleva cerca de 1500 libros ya publicados.  El autor ha publicado con anterioridad “La primera guerra mundial contada para escépticos”, “La segunda guerra mundial contada para escépticos” e “Historia del mundo contada para escépticos” y también ha sido merecedor de varios premios, como el Planeta en novela en 1987 con la obra “En Busca del Unicornio”, el Ateneo de Sevilla en 1994 con “El comedido Hidalgo” y el Premio Fernando Lara en 1998 con la novela “Señorita”, entre otros. En éste el autor hace gala de su estilo, a la vez riguroso como divulgativo, y nos entrega un relato que es tan apasionado como entretenido, con referencias insospechadas, donde incorpora intrigas, conspiraciones palaciegas, motines, atentados, creencias esotéricas y enredos de todo tipo, que nos llevan por laberintos lingüísticos e históricos que nos arrancan una risa, una sonrisa, y de los cuales no queremos salir.

Eslava Galán tiene 69 años y es filólogo de lengua inglesa por la Universidad de Granada e hizo su tesis sobre historia medieval.  Dedicó muchos años de su vida a la docencia, tanto secundaria como a nivel universitario, alternando estas obligaciones con la escritura de ensayos, novelas y traducciones. En su página web señala que “Al cabo de ese tiempo, sigo sin saber cuál es mi verdadera vocación si la de lector, la de novelista o la de historiador. Probablemente una amalgama de las tres”.

En “La revolución rusa contada para escépticos” se une el ingenio, el conocimiento histórico, su enorme y vasta cultura y la agilidad de su pluma en un libro imprescindible para conocer sobre el esplendor que tenía la corte imperial de los Romanov, no solo la del último, Nicolás II, sino desde el primero, Miguel, que ascendió al trono en el siglo XVII. Nos narra con acuciosidad la celebración de los 300 años del imperio, justo antes que empezara el comienzo del fin. Igualmente relata las hambrunas que experimentaba el pueblo ruso, la servidumbre que eran “almas” que pertenecían a los amos, la estrafalaria aristocracia rusa, más apegada a Europa que ninguna; el viaje de Lenin en un tren sellado a través de Alemania; las andanzas de Marx, quien nunca visitó Rusia; la rebelión del acorazado Potemkin; la fascinación de la zarina y sus hijas, las grandes duquesas Olga, Tatiana, María y Anastasia con el monje Rasputín; su asesinato en manos de miembros de la nobleza y de la aristocracia de San Petersburgo.  No deja de lado las experiencias que tuvo el bailarín de flamenco español que huyendo de la Gran Guerra (recordemos que todos estos acontecimientos se dieron al mismo tiempo que se libraba la I Guerra Mundial) cayó en medio de esta revolución y narró sus experiencias al periodista Manuel Cháves Nogales.

Los detalles de la decisión de embalsamar el cuerpo de Lenin para mostrarlo en el grandioso mausoleo que todavía hoy es el centro de atención en la Plaza Roja son dignos de destacar, así como las pugnas, las traiciones, las lealtades entre los subalternos de los principales líderes.

Tumba de John Reed en el Kremlin de Moscú

Muchas personas demeritan la lectura o el conocimiento de estos temas enfocándose en los resultados que produjo el régimen o los actos de sus principales protagonistas, como lo fueron Lenin, Stalin o Trotski. Al respecto el escritor Arturo Pérez Reverte dijo, según un artículo que publicó recientemente el periodista Jacinto Antón, en ocasión de recibir el destacado escritor el premio Barcino del género novela histórica, que otorga el Ayuntamiento de Barcelona que “aprendí que la historia no era mero divertimento, sino que ayudaba a comprender el presente”.

Y para rematar, la contratapa de este extraordinario libro, que critica con elegancia y humor los errores cometidos a lo largo del predominio bolchevique en la Unión Soviética tiene la opinión de Pérez Reverte con el siguiente comentario: “nadie cuenta la historia como Eslava Galán. Esa mezcla de sabia erudición, arte narrativo e ironía inteligente suele producir mezclas explosivas”.