ENTRE LA CORTE Y LA ELECTRICIDAD

Por Mariela Sagel, El Siglo, 9 de julio de 2018

Durante esta semana las tensiones estarán al límite en la ya crispada sociedad panameña.  Por un lado, se programan desde hoy protestas frente a la Autoridad de los Servicios Públicos, que ha anunciado un incremento de la tarifa eléctrica y por el otro, en la Corte Suprema de Justicia, tan desprestigiada por algunos de los impresentables magistrados que la conforman se cuecen habas.  ¡Y qué habas!  Se pretende, con el voto de magistrados suplentes, llegar a consenso para que la imputación de cargos al expresidente Martinelli salga de la jurisdicción de ellos y pase a la justicia ordinaria.  Esto es inaceptable y a todas luces, una abierta compra de conciencias de los que nunca les ha importado con el país, aún cuando tienen la responsabilidad de impartir justicia.

El tema eléctrico tiene sus aristas.  La irresponsabilidad de hacer una tercera línea de transmisión y la pelea por hacerse de un contrato entre los dueños del país impide que se provea fluido eléctrico accesible, confiable y barato a la gran población.  Debemos hacer un alto y salir a protestar porque no basta con hacerlo desde la comodidad del hogar o desde la pantalla del celular.  Creemos que, con un tuit, una cadena de WhatsApp vamos a hacer los cambios.  Es hora de hacernos sentir como lo hacíamos antes.  Impedimos que se construyera una torre en la Cinta Costera que iba a alterar todo el entorno hospitalario de los alrededores y éramos tres gatos. Ahora somos toda la población la que se va a afectar.

También debemos estar vigilantes de que NO salga de la Corte Suprema de Justicia el caso Martinelli y que se le condene por los pinchazos (me encuentro entre las víctimas) y que se le imputen los demás cargos por todos los robos, maleanterías y abusos que cometió.  Si lo juzga un juez ya sabemos cuál será el resultado y de que por la plata baila el mono.  Hagamos vigilia frente a la corte el día que debatan esa decisión.