UNA MODIFICACIÓN NECESARIA

Por Mariela Sagel, El Siglo, 23 de julio de 2018

     El Instituto Nacional de Cultura fue creado en el año 1974 mediante la ley #63 del 6 de junio de ese año.  Entre sus objetivos estaban coordinar y fomentar las actividades culturales y folklóricas en todo el país.

En la gestión anterior se logró pasar una Ley de Cultura, que contó con el endoso de todos los diputados, pero que no dejó de ser una buena intención.  El meollo del asunto es que la ley que rige el INAC debe modificarse para que entonces se pueda llegar a tener no solo una ley de cultura, sino un Ministerio de Cultura.

Además de los más de 20 centros dedicados a la enseñanza de diversas expresiones artísticas, organización de concursos y otras actividades literarias, administra teatros (que generalmente se están cayendo o están cerrados, como es el caso del Teatro Nacional), coordina la Orquesta Sinfónica y el Ballet Nacional, además de mantener 18 museos, que también carecen de una presencia óptima y estar manejados, en su mayoría, por personas no idóneas.  Todos recuerdan el video de la directora del Museo de Historia que decía que allí se enseñaba lo que pasó en “la guerra de los 2 mil días” y la firma de los tratados canaleros “en 1968”.  De un zarpazo le agregó mil días a la guerra y adelantó la firma de los tratados 9 años.

Recientemente el diputado Iván Picota presentó una modificación a la ley que rige el INAC para que se le asigne un porcentaje de las ganancias del Canal de Panamá. Esta institución puede tener asignaciones millonarias, pero si no tiene funcionarios capaces y que trace la política cultural del estado, seguirán cometiendo los desatinos que hasta ahora los ha caracterizado.

Ojalá que se le de prioridad a discutir la propuesta presentada, para que una vez modificada se pueda pensar en un Ministerio de Cultura.  La cultura es el eje transversal de toda transformación.