CON TINTA Y CAFÉ

Por Mariela Sagel, El Siglo, 15 de octubre de 2018

      La semana pasada abrió sus puertas en el barrio de San Francisco un interesante espacio que está dentro del engranaje de las librerías El Hombre de La Mancha, que suman más de una docena en todo el país.  El sitio, —-una mezcla de lugar de encuentro, cafetería, espacio para lectura y presentaciones de libros y artistas, tiene cabida también para exposiciones de cuadros y para “descargas” de músicos emergentes—, es una innovación en su género y una propuesta agresiva a la tan repetida consigna de que el panameño “no lee”.

Un aderezado inspector Sherlock Holmes y un exageradamente panzón Sancho Panza se mezclaban entre la concurrencia, en su mayoría jóvenes, que de forma entusiasta estuvieron presentes para la apertura.  Un par de cantautores deleitaron a la masiva concurrencia, y no faltaron los vinos y picadas que hicieron de esa noche una inolvidable.

La dueña del consorcio Hombre de La Mancha ha cedido la administración y gestión de esta agresiva propuesta cultural a su hijo Ernesto, que está en sus tempranos 20 años y que, como todos los hijos de quienes leemos y tenemos el hábito de la lectura, siente gran entusiasmo por hacer de este espacio una alternativa de reunión alrededor de libros, artes y música.

Es una gran noticia para esta ciudad, que cada vez tiene menos espacios culturales y más centros comerciales.  Comentaba con el editor de este diario que este año, los que seguimos de cerca los premios literarios que se dan en el mundo, sufriremos que la Academia Sueca no otorgue el de Literatura, ya que graves acusaciones de acoso sexual y filtraciones sobre quiénes eran los finalistas, se han vertido sobre los responsables directos de este galardón, que desde 1901 se ha entregado el primer jueves de cada mes de octubre.

Las quinielas las tendremos que guardar para el próximo año, a ver si se resuelve la polémica, y podemos hacer las apuestas, ojalá, que dentro del magnífico ambiente de “Tinta y café”.