PARODIA O TRAGEDIA DE NAVIDAD


Por Mariela Sagel, El Siglo, 10 de diciembre de 2018

     Nuestro presidente, tan religioso, tan devoto e hipócrita, que es de los que tragan santos y escupen diablos, ha dado una vez más muestras de que lo único que le importa es lo que está en su agenda personal, ni siquiera en la de su partido, aunque éste salga al paso de sus desacertadas declaraciones para seguir parodiando la incultura y la poca seriedad con que se ha llevado a cabo esta gestión.

     Nadie entorpeció su aquelarre cuando recibió con los honores merecidos a un jefe de estado al presidente chino.  No es una desproporción que se coloquen banderas del país del invitado en los postes por donde va a transitar ya que es una regla de cortesía común que la practican en todos los países. Es emocionante ir a un país ajeno y ver que, con motivo de la visita del presidente de Panamá, se coloquen banderas panameñas en los postes de la ciudad.  Pero de allí a paralizar los corredores y parte de la capital por esa razón, incluyendo los puentes que conectan no solo con el interior sino con el resto del mundo es demasiado.

     Pero el presidente chino se fue muy bien impresionado y la primera dama china demostró una elegancia que quisieran tener muchas damas occidentales.  A su lado, nuestra primera dama parecía una empleada doméstica y cuando la pegaba, como con el vestido conque la recibió en la presidencia, parecía que iba para una boda (y era apenas mediodía).

     Hace unos años el mismo presidente que afortunadamente este año celebrará sus últimas navidades en el palacio de las Garzas dijo que en este mes no se debatirían temas importantes por el recogimiento que las fiestas demandaban.  Pero eso no lo tuvo en cuenta cuando atacó a un adversario llamándolo “Grinch”, al éste señalar que el Ministerio Público estaba aplicando una justicia selectiva.  Sería recomendable que el presidente, además de la Biblia (si es que la lee) busque otras lecturas, para que no diga lo primero que se le ocurre.