LOS INDEPENDIENTES


Por Mariela Sagel, 14 de enero de 2019, La Estrella de Panamá

     Estas últimas semanas el tema de los candidatos independientes a la presidencia ha tomado relevancia primero porque se vencía el plazo para que se definieran quienes eran los tres que se quedaban y segundo, por las declaraciones altisonantes y en ocasiones, chabacanas, que algunos de ellos dieron a los medios de comunicación.

     Marco Ameglio, que entró casi de último en el proceso de recoger firmas –respaldado por una bien fondeada chequera— fue a un programa de televisión con el vicepresidente títere que escogió (a quien no dejó ni hablar) y estaba desaforado, fuera de sí, señalando, acusando, denigrando a sus contendientes.  Ese mismo día ofreció una conferencia de prensa y siguió con el desbocado discurso.  Imagínense a este señor de presidente enfrentando una crisis, se perdería toda la majestad del puesto.  Debería haber sido más comedido, teniendo, como se vanagloria, una vasta experiencia en las lides políticas.

     El tal Dimitri Flores, que nadie sabe de quién es el caballo de Troya, fue otro que perdió los estribos, se desbocó en entrevistas y hasta recursos de impugnación presentó contra el proceso que, hasta ahora, que iba arriba entre los que aspiraban a ser uno de los tres independientes, se había llevado de manera correcta, despotricó de forma descontrolada contra sus contendientes y contra el Tribunal Electoral. 

     El final fue casi de “photo finish”, inesperado, en el caso de Ricardo Lombana.  Dos de los tres se han proyectado de manera correcta (Lombana y Gómez), sin estridencias y con respeto a todos los que hemos seguido con avidez el proceso.  Es la primera vez que se da y por eso puede mejorarse y tienen que hacerse ajustes.

     Guardemos celosamente las cifras de las firmas que los tres candidatos independientes obtuvieron (y que fueron válidas) para que las comparemos con los votos finales que obtengan a ver si estamos listos para que una figura sin partido dirija a este país.