EL PAÍS QUE DEBEMOS TENER III


Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 24 de febrero de 2019

     No sé si éste será el último de la serie de mi “wish list” en cuanto al país que quisiera tener, en vísperas de unas elecciones generales que cambiarán la errática, incongruente y deplorable dirección que por dos quinquenios le han impreso los que han conducido la cosa pública.  No vi el debate presidencial por asistir a una conferencia sobre literatura, pero he leído y escuchado los comentarios de todos los bandos.  Ya, como quien dice, las cartas están echadas, casi todo el que le interesa el futuro de Panamá sabe qué piensa, qué dice y qué promete cada candidato.

     Un tema que es sumamente importante para nuestro país, y para el mundo entero, es el tema ambiental y aquí como que lo agarramos a relajo.  Recién ha habido un escándalo por la tala de árboles en un área que estaba supuestamente protegida.  Actualmente hay aproximadamente 40% de áreas protegidas pero esta información puede o no ser verídica ya que muchas delimitaciones fueron hechas en escritorios y no han sido rectificadas en campo. Esto da cabida a que existan bosques que no están protegidos y áreas que no necesitan estar dentro de esos polígonos, pues que no tienen vegetación. Los planes de manejo para estas áreas no están ajustados a la realidad nacional y deben ser prácticos y de fácil manejo y comprensión para todo el mundo.

Es urgente que el Ministerio de Ambiente, cuyas cabezas pareciera que solamente han hecho lo que les manda el ejecutivo, levante documentos válidos y de la misma forma aumente las multas por deforestar.  Si alguien quiere tumbar un árbol y le cuesta $5.00 pues tumbará todo un bosque y no le importará lo que tenga que pagar.  Pero si le cuesta $5,000 cada árbol lo pensará dos veces antes de desembolsar semejante dineral (Resolución 2003 AG-0235-2003). 

     El tema hídrico, al que se refirió acertadamente el nuevo administrador del Canal, designado por unanimidad la semana pasada, Dr. Ricaurte Vásquez, es de vital importancia.  No es posible que a estas alturas se estén dando concesiones de agua cuando esa figura es obsoleta y en Panamá lo que abunda es agua. Se deben dar licencias y que sean renovables. Hoy en día no se sabe cuanta disposición de agua existe en el país. Recientemente la revista Newsweek sacó en portada la frase “Cosechar agua de lluvia, solución para la escasez” y eso, según los expertos es el indicativo de la protección de las fuentes de agua y el uso del agua de lluvia, que aquí abunda y en otros países es inexistente. Pero la expresión “sembrar y cosechar agua” fue motivo de burla y se generaron “memes” por el que la utilizó.  Definitivamente que la ignorancia es atrevida.

     En cuanto a la protección de bosques, la policía ecológica es realmente ridícula, en cantidad y en oficio.  No es posible proteger un parque de 20 hectáreas con tres unidades, que además tienen que hacer trabajo administrativo y de otra índole.  Tantos funcionarios que hay en el gobierno que solamente están para abrir la puerta, calentar la silla y esperar a que sea la hora de salir deberían ser reubicados y sacarles provecho, además de que tomen conciencia de que la protección del ambiente es una de las más importantes batallas con las que nos enfrentaremos en el futuro.

     No se sabe qué tipo de labor investigativa lleva a cabo la dirección de cambio climático, si es que realiza alguna, a pesar de las grandes aportaciones de dinero que maneja, –solo se escucha que imparten seminarios, fórums y algunas reuniones y realizan viajes al extranjero–.  Con tantos adelantos que hay en el tema a nivel internacional, el cambio climático es apenas en nuestro país como un “slogan” sin fundamento. No se conoce de haber llevado a cabo algún proyecto científico, y eso que, en el tema de los créditos de carbono, el Canal de Panamá es de por sí un modelo ideal.

Existe una Dirección de Cultura Ambiental, de la cual tampoco se conoce qué tipo de labor realizan en fomentar una cultura ambiental.  Aquí hay un millón de temas que abarcar, que Mi Ambiente no está tomando en cuenta.  Se aprobó una ley de reciclaje el año pasado, para que se aplicara en las instituciones públicas y a la fecha, no se ha implementado.  De igual manera, se aprobó el uso de bolsas biodegradables para eliminar el plástico y no veo que se estén preparando los comercios para esta modalidad, que se tiene que hacer efectiva a mediados de este año. 

Creo que seguiré el próximo domingo con el resto de los aspectos que harían a Panamá un país modelo.