PATALEOS DE AHOGADO

Por Mariela Sagel, El Siglo, 27 de mayo de 2019

     Las designaciones que ha tenido pendientes el presidente Varela caen en vicios que para cualquier ser normal deberían haber sido superados.  Después de la declinación de la canciller St. Malo, que debió expresarla tan pronto su jefe la dio a conocer (no creo que ella fuera ajena a esas intenciones, siendo parte del gabinete) la siguió el actual embajador en Washington, en una carta tan mal redactada como la que escribió Guillermo Ferrufino cuando “abdicó” a la candidatura por el partido del preso del Renacer.

     Si bien se ha advertido que no se deben designar ministros que estén en el cargo y a pesar de que se aprobó al actual ministro de la Presidencia sin que nadie haya pestañado, el Ing. Roberto Roy ya ha sido parte de la Junta Directiva del Canal.  No veo la necesidad de que vuelva a ocupar un cargo si ya es ministro del Canal.  No entiendo el empecinamiento del presidente, pero parece que le gusta aquello de que “tropieza de nuevo con la misma piedra”.  Ojalá que sus designados no tengan que pasar malos ratos en su aprobación.  La Ing. Marietta Jaén aportaría, definitivamente, una voz autorizada, preparada y, además, rescataría la figura de la mujer, tan deteriorada con la nefasta miembro que nombró Martinelli, sin mérito alguno.

     La Canciller podrá tener en su hoja de vida la organización de la Cumbre de las Américas y las negociaciones para establecer relaciones con China, pero cargará por el resto de sus días con la actitud displicente y cruel que adoptó en el caso Waked y esas declaraciones, donde manifestaba que “ella no iba a defender el tema ante los Estados Unidos” la van a perseguir por siempre. La responsabilidad de la cancillería es defender a todos los ciudadanos, mientras no le prueben que son culpables.  A la fecha, eso no se ha hecho y ella ya va de salida.  Uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios.